* Marko Cortés y Manuel Gómez Morin, se disputan la dirigencia nacional

Por Álvaro Delgado

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El 11 de noviembre los 283 mil militantes inscritos en el padrón del PAN votarán por su nuevo presidente. Sólo tendrán dos opciones: el exdiputado Marko Cortés y Manuel Gómez Morin, nieto del fundador de ese partido, comenta a Proceso el veterano Juan José Rodríguez Prats, quien actualmente preside la Comisión de Doctrina. Confiesa: “Tengo un enorme desaliento y una gran tristeza. Quiero al PAN y me duele mucho que tengamos que optar entre lo malo y lo peor”.
Con Marko Cortés y Manuel Gómez Morin Martínez del Río como los únicos candidatos a la presidencia del Partido Acción Nacional (PAN), los militantes enfrentan el dilema de escoger “entre lo malo y lo peor”, sentencia el presidente de la Comisión de Doctrina, Juan José Rodríguez Prats.
“Y lo peor es Marko Cortés, quien no es más que un títere de Rafael Moreno Valle.”
–¿Es un qué?
–Un títere de Moreno Valle, quien es la negación del PAN. Va entregar el PAN a quien representa todo contra lo que luchó el partido toda su vida.
Pero además de alertar sobre lo que simboliza el expriista discípulo de Elba Esther Gordillo, actual senador, exgobernador de Puebla y enfilado hacia la candidatura presidencial para 2024, Rodríguez Prats acusa a Cortés de corrupción.
Le consta esa deshonestidad, dice el claridoso panista, porque el mismo Cortés le confesó que, cuando buscaba ser candidato a gobernador de Michoacán, en 2011, recibió 70 millones de pesos de empresarios a cambio de negocios.
Rodríguez Prats revela, en entrevista con Proceso, un diálogo con Cortés, después de que el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN encabezado por Gustavo Madero lo nombró delegado en Michoacán, en febrero de 2011, para conducir el proceso interno de la candidatura a la gubernatura, en el que participaba también Luisa María Calderón, hermana de Felipe, entonces jefe del Ejecutivo.
Pocos minutos después de que la entonces secretaria general del CEN, Cecilia Romero, le informó telefónicamente de su nombramiento, lo buscó Cortés en su oficina de la Fundación Rafael Preciado para pedirle su apoyo, porque él había influido en su designación.
“Yo le dije que me estaba pidiendo brincarme el deber de delegado, y yo tenía que llegar con la mayor objetividad a Michoacán para ver quién tenía mayores posibilidades de representar al PAN”, le dijo, y quiso conocer más sobre quien entonces era senador.
–Oye, Marko, ¿qué edad tienes?
–33 años.
–¿Y te sientes con la madurez y el liderazgo? La situación michoacana es muy difícil por la violencia.
–Sí, me siento con la capacidad –respondió Cortés, quien aseguró tener no sólo relaciones políticas en el estado, sino también dinero para la campaña de gobernador.
–¿Cuánto tienes?
–70 millones.
–¿Y cómo los obtuviste?
–Me los donaron, me los dieron.
–¿Y quién te los dio?
–Empresarios.
–¿A cambio de qué?
–De negocios.
Ya para entonces, evoca Rodríguez Prats, el diálogo se desarrollaba fuera de su oficina. “Y se acercó Gerardo Ceballos Guzmán, un michoacano que fue testigo de este diálogo”.
–Pero qué estás haciendo. ¿El dinero es a cambio de negocios?
–Sí –confirmó Cortés.
–¡Es inmoral! –reprobó Rodríguez Prats.
–Será inmoral, pero es legal.
–¡No, también es ilegal!
–Todos lo hacen.
“Me soltó esta frase que a mí me enoja, porque es no distinguir lo bueno de lo malo, sino dejarse conducir por la inercia. ‘Todos lo hacen’ es, para mí, la frase más antipanista, porque el PAN surgió para hacer las cosas de forma diferente, que es la síntesis de todo lo que estamos ofreciendo desde 1939.”
Y vuelve a la discusión con Cortés: “Cuando me dijo esa frase yo le dije: ‘No, maestro, estás tremendamente equivocado’. Ahí vino nuestro rompimiento”.
Hace unos meses, siendo todavía coordinador de los diputados del PAN –y era sabido que buscaría la presidencia de su partido–, Cortés lo buscó para invitarlo a ser su asesor. No aceptó la oferta y le dijo lo que pensaba de su proyecto.
“Le dije: ‘No tienes el perfil. Es más, si ganas, vas a dañar al partido, porque te van a hacer papilla. No tienes los tamaños para ser presidente.”
–¿Y qué respondió?
–Nada. Se me quedó viendo y se rio, como una mueca.

Gómez Morin, comparsa
Estas revelaciones de Rodríguez Prats, quien anuncia que renunciará a la presidencia de la Comisión de Doctrina del PAN, se producen cuando, en medio de la crisis partidaria “que cada vez está peor”, la comisión organizadora de la elección está por formalizar las candidaturas de Cortés y Gómez Morin Martínez del Río, nieto del fundador de ese partido.
La campaña se inicia el viernes 12; un mes después, el 11 de noviembre, serán las elecciones en las que podrán participar 283 mil militantes inscritos en el padrón. En el camino quedaron Ernesto Ruffo, el primer gobernador del PAN, y José Luis Espinosa Piña, exdiputado federal y expresidente en Michoacán, quienes no reunieron las 28 mil firmas requeridas por la convocatoria
Los tres rivales de Cortés impugnaron la convocatoria ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), y ahora Ruffo y Espinosa se sumaron a Gómez Morin, quien extrañamente consiguió las firmas requeridas, en medio de la versión de que muchas de éstas se las habría transferido Cortés para evitar ser candidato único y ganar sin legitimidad.
“Es una mentira completamente”, niega Mirelle Montes, candidata a secretaria general de la fórmula de Gómez Morin, y rechaza también que, con su participación, se legitime el proceso que, reitera, está viciado.
Montes, quien impugnó la candidatura del PAN al Senado del exjefe de gobierno Miguel Ángel Mancera, es la única mujer en la contienda, aunque podría no serlo si se materializa en impugnación ante el TEPJF la inconformidad de mujeres con la fórmula de Cortés y Héctor Larios, por la paridad de género.
Desde antes de emitirse la convocatoria para la elección, un grupo de mujeres envió una carta a la presidenta de la comisión organizadora, Cecilia Romero, para pedirle que incluyera la paridad de género en las fórmulas, por justicia y porque existe jurisprudencia, pero la respuesta de ella fue que se cumplía el Estatuto y la jurisprudencia.
Originalmente la fórmula de Cortés preveía llevar a la senadora Alejandra Reynoso como candidata a secretaria general, pero el pacto que hizo con Moreno Valle y los gobernadores llevó a que fuera sustituida por Larios.
Así que, de ganar la fórmula de Gómez Morin, Montes sería, después de Romero, la segunda secretaria general en la historia del PAN, partido que desde 1939 ha tenido 30 presidentes y 21 secretarios generales varones.
Pese a ello, Rodríguez Prats considera que Gómez Morin tampoco tiene la capacidad de encabezar el PAN en este momento de honda crisis, como se lo dijo directamente, tal como lo hizo con Cortés.
“Yo se lo dije a Manuel cuando me pidió apoyo: ‘No tienes el perfil y te vas a prestar a un juego’. Esa es la otra tragedia: El nieto del fundador va a contribuir a legitimar un triunfo.”
El exsenador cree que, al no haber condiciones para una elección democrática, Gómez Morin, Ruffo y Espinosa no debieron participar, y dejar en evidencia la imposición, como cuando Calderón impuso a Germán Martínez y César Nava. “Ahora no es dedazo, es avasallamiento de un grupo”.
Sobre la versión de que Cortés habría influido para que Gómez Morin consiguiera las firmas, Rodríguez Prats dice que no le extraña. “Me preocuparía que Manuel se haya prestado a eso, pero conozco el país y no vi una acción continuada para obtener las firmas. El mismo Ruffo estaba sorprendido de que Manuel haya conseguido las firmas. A qué grado de mentira, engaño y simulación hemos llegado”.
Insiste: “Tengo un enorme desaliento y una gran tristeza. Quiero al PAN y me duele mucho que tengamos que optar entre lo malo y lo peor”.

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