La gente votó por la transformación propuesta por Andrés Manuel López Obrador, cansada del clima de inseguridad que diezma cotidianamente familias enteras, más que todo, más que la falta de dinero y empleo, más que la ausencia de democracia, más que todo, insisto. Los que han impuesto su ley no quieren vivir en paz, porque tienen a favor suyo, un Estado Mexicano débil, el cual responde con suavidad a los grandes problemas nacionales; acaban de entrar pero no se justifica que no sepan que hacer ni por dónde empezar. Porfirio Díaz encabezó en gobierno fuerte, igual que Juárez, no permitió que los delincuentes pusieran en riesgo a la familia mexicana; a los rateros, Díaz les cortaba las manos y si reincidían los fusilaba; Juárez mandó al paredón a sus enemigos: ambos se daban a respetar. México ocupa otro Estado sólido, al que lo respeten los que generan incertidumbre y desorden. En Nayarit, no poca gente odiaba al por entonces Gobernador Gilberto Flores Muñoz, por no permitir que la delincuencia controlara nuestra entidad; cuando se portaban mal, los infractores terminaban muertos en el Mirador del Águila; a Flores Muños se le temía, también a Don Porfirio y al propio Juárez; se les puede llamar incomprendidos, pero todos ellos a su modo, protegían a la familia. Hoy, ni siquiera una condolencia; a diario desaparecen niños, muchachos y muchachas, y esto parece no tener importancia para el gobernante. La ONU emite recomendación para que se castigue a los asesinos de periodistas y hasta el momento no ha caído ningún responsable. Cuanto tiempo deberemos esperar para que haya resultados?. Se dice que las corporaciones saben dónde viven los delincuentes, sin embargo, no se ven resultados en su combate; están cucando y pisando la cola del tigre, creándose un clima de inseguridad política que puede estallar en cualesquier momento si las autoridades continúan respondiendo con indolencia al clamor del pueblo que reclama seguridad primero, principalmente. Un Estado fuerte no se anda por las ramas para asestar demoledores golpes a la delincuencia; cuando la Marina se decidió, duramos varios días sin ejecuciones en Tepic; sabe cuántos delincuentes morirían aquella vez por el lado del Teatro del Pueblo, lo cierto es que le pararon. De nueva cuenta andan generando terror en las colonias de la capital y municipios conurbados; ante la ausencia de una respuesta armada contundente, los delincuentes le cortan los bigotes al gato. Nuestras familias se están enfadando y si las cosas siguen igual, no les caiga de sorpresa que se hagan justicia con sus propias manos; mejor que lo hagan las corporaciones que para eso se les paga. Por el otro lado, terminó el año anterior con incertidumbre económica y el anuncio de que muchísimos trabajadores se van al desempleo; mal pagados y ahora sin chamba; válgame Dios. En eso si López Obrador les lleva la delantera, se bajó el sueldo, cosa que no quita el sueño a los ayuntamientos y a los Congresos; siguen ganando bien los de arriba y que se chinguen los de abajo. Continuaremos soñando con un gobierno que pague salarios suficientes y que en lugar de correr gente, anuncie creación de nuevos empleos. Los campesinos que administran una tierra que cada día se hace mas chiquita, amenazan con tomar las casetas de cobro del camarada Carlos Slim, para juntar dinero que ocupa la parcela en la magna tarea de producir alimentos. Me informa el ingeniero Adolfo Ríos, dirigente de Misioneros del Campo, que tienen pensado tomar las casetas de Santa María del Oro y El Pichón durante cinco días antes de la visita de AMLO a Tecuala el 21 de enero próximo; cinco días de ordeña serán muy buenos comenta el popular Popo, por años secretario particular de nuestro particular amigo José Luis Sánchez González, mismo que no descansa en el trabajo de organizar el Movimiento Unido Socialista que habrá de formar un partido local como el PFRAP, al que representó el ixtlense como diputado. Saludamos por cierto, al nuevo dirigente del PAN en Nayarit, Juan Guerrero, quien fue impugnado por El Tortas y por esa virtud no ha podido sentarse en la silla; Juanito considera que solo la muerte puede impedir que tome las riendas del partido albiazul, consternado por el misterioso accidente de aviación donde perdieron la vida el senador Rafael Moreno Valle y su esposa la gobernadora de Puebla Martha Erika Alonso. En nuestro país han ocurrido grandes y sonados crímenes, pero solo uno cuantos se desentrañan: la muerte de Madero y Pino Suárez, la de Zapata, la de Obregón, pero lo que es el crimen de Colosio, ni un indicio, aunque por ahí andan queriendo quitarle polvo a la carpeta de investigación. En ninguna parte del mundo se investiga y como esto no pasa, tampoco hay resultados; esperaremos que López Obrador se salga de contexto y cuando menos agarren al toro por los cuernos, aunque lo que resulte solo sea conocido por los jefes… Y lo que son las cosas, el PRI que casi duró en el poder 80 años, ya da muestras de un talento para recuperarse, extraordinario. En el Congreso de la Unión está convertido en la conciencia de Andrés Manuel López Obrador, al que ya le ven intenciones de modificar la Constitución para lograr una reelección inmediata. También sospechan que pretende dejar con un palmo de narices a Marcelo Ebrard, imponiendo como Presidenta a su esposa Beatriz Gutiérrez Müeller, lo que hicieron en su tiempo Juan Domingo Perón en Argentina, quien continuó en el poder a través de María Eva Duarte, Evita Perón, y mas recientemente en Argentina Néstor Kirchner dejó en la presidencia a su esposa Cristina. Pero lo que es Nayarit, con la conducción del Dr. Leobardo Padilla Alcalá, delegado nacional, el tricolor da muestras de mantenerse unido y dispuesto a recuperar lo que el viento se llevó. Los priistas eligen a su dirigente estatal sin ningún problema quedando de nuevo el licenciado Enrique Díaz, a quien le dejan el paquete de seleccionar al candidato a gobernador para el 2021 y como se le identifica con Manuel Cota, se da por hecho que trabajará en ese sentido; aunque puede que haya sorpresas. PALESTRAZO: hoy regresan los diputados de unas merecidas vacaciones con gastos pagados; y sorpresa, los periodistas aun no morimos de hambre.