Por Roberto González Bernal
Sobre este tema el debate es normal. Las opiniones son diversas. Van desde aquellas que dicen que en la UAN todo está bien y que el problema es que los gobiernos federales, estatales y municipales no cumplen con darle dinero, hasta aquellas que sostenemos que lo primero que tenemos que hacer es sanear la institución y cambiar el modelo universitario. También existen aquellas que señalan que hay que cerrarla y otras que sostienen que hay que refundarla. La verdad es que nadie tiene la verdad absoluta en este tema que ya es necesario abordar para que se tomen decisiones al respecto.
            ¿Desde que instancia habria que generar el debate? Mi postura es que debe ser desde el Congreso del estado como instancia soberana del pueblo. No creo que deba ser desde la Universidad porque se corre el riesgo de que se realicen discusiones a modo, tal como acostumbran hacerle las mafias internas para darle legitimidad a las decisiones que previamente se toman.
            Una discusión generalizada acerca del nuevo modelo universitario es urgente. La Universidad ya no puede seguir asi, con una crisis financiera recurrente y con un clima de corrupción interna que la agobia precisamente porque sus actores dominantes internos, ligados a los externos, se niegan a perder privilegios y a perder la posibilidad de seguir usándola como trampolín político y otros para usarla como negocio.
            Repensar la Universidad para adecuarla a la nueva realidad es urgente. No es a la inversa. NO se trata de que la realidad se ajuste a una universidad anacrónica y llena de lodo donde los éxitos académicos, la generación de aportes científicos que promuevan el progreso y bienestar social son pocos y aislados. Como institución transformadora del entorno no lo hemos logrado.
            Un estudio del banco de México señaló ayer que, existe una alta probabilidad de que siete de cada diez trabajadores sean sustituidos por robots, máquinas, brazos mecánicos, algoritmos o inteligencia artificial.  Un 40% de los que se emplean y que tienen educación superior pueden ser sustituidos, lo cual hace cada vez mas restrictivo el mercado laboral.
            Por sectores económicos, la probabilidad de automatización alcanza el 97.8% en el caso de la agricultura, la cría y explotación de animales, el aprovechamiento forestal, la pesca y la caza. Con este tipo de afirmaciones provenientes del estudio del Banco de México, se fortalece la idea de repensar el modelo universitario. En nuestro estado este tipo de actividades tienen mucho peso en la vida de nuestro pueblo y sin embargo es el sector donde la probabilidad de automatización es demasiado alta.
            En el caso de la UAN, las carreras como veterinaria, agricultura y la pesquera están prácticamente olvidadas cuando son las que deberían tener demasiado peso dentro del esquema universitario. En un tiempo lo tuvieron, pero las administraciones corruptas universitarias se olvidaron de eso, se olvidaron de fortalecer estas carreras y el resultado es precisamente la presencia prácticamente nula de ellas en el fortalecimiento del sector agropecuario, forestal y pesquero de Nayarit. Y si ahora resulta que pueden ser automatizadas la verdad es que esos hechos nos deben poner a pensar en el tipo de universidad que hay que generar y nos deben poner a pensar en el que hacer porque no se puede seguir con ese mismo modelo. Universidades como la de Barcelona tienen esquemas de desarrollo académico generadores de ingresos fuertes sobre la base del desarrollo de ese sector.
            De acuerdo con el estudio del banco de México, el 68.5% de la población ocupada se encuentra en actividades con alta probabilidad de que se automaticen y por tanto, sea reemplazada. Si las cosas van en ese sentido es entonces urgente repensar el modelo universitario. El estudio señala que es fundamental que la política educativa impulse la formación de habilidades cognitivas (sociales y creativas) para facilitar una inserción exitosa de los trabajadores a las empresas, sobre todo, en las regiones mas rezagadas del país (como Nayarit), en cuanto al nivel de capital humano de su población.
            La realidad está cambiando, el mercado laboral se estará haciendo mas restrictivo derivado de esta sustitución de hombres por máquinas, las universidades entonces tienen que ponerse a repensar en sus modelos, más en las regiones como las nuestras donde el crecimiento económico es irrisorio y nuestra contribución a la riqueza nacional es mínima y, sobre todo, donde tenemos un estado que hoy vive una severa crisis financiera institucional y un estado subsidiado por la federación.
Hoy AMLO plantea que las universidades deben generar el capital humano para que se arraigue en sus comunidades, en sus estados y que tengan la opción de tener una forma de vida buena pero arraigados en su localidad, en su región, en su estado. ¿Qué tipo de formación deben tener para lograr eso? Eso pone en la mesa del debate la pertinencia de muchas carreras que no tienen demanda y que por tanto sus egresados se convierten en taxistas, meseros u otro tipo de empleos que por supuesto son dignos pero que no son los que se requieren para haber estado en la Universidad. ¿Para qué sigue la universidad produciendo ese tipo de profesionistas? ¿Para qué se destinan recursos públicos a la universidad para generar abogados taqueros, economistas vendedores de enciclopedias, contadoras secretarias, etc? ¿Si no hay empresas que los contraten para qué producirlos? ¿Por qué no pensar en producir ingenieros pesqueros que modernicen la pesca? ¿Por qué no pensar en profesionistas polivalentes con una educación integral con capacidad para generar empresas que consoliden el sector agrícola, pesquero y ganadero que es parte crucial de nuestro entorno? ¿Por qué no pensar en profesionistas que detonen la sierra? ¿Por qué no pensar en profesionistas que generen innovación tecnológica? Hay mucho que hacer por la universidad, pero, lo primero es quitar el cáncer que no la deja crecer, y ese cáncer tiene nombre y apellido: son los sectores y sus lideres que se niegan a cambiar. No les conviene, es su negocio.
PD. Urge el debate y el cambio universitario. El pueblo lo requiere.