Por Martín Elías Robles

ANÉCDOTA DE LA ARTISTEADA

Que cosas. Dicen que siempre es bueno recordar los gratos momentos de la vida, porque con ello se fortalece el alma, y se preparan los sentidos para experimentar nuevas emociones. También aseguran que las cosas buenas del ayer incitan para buscar el lado positivo de la vida, para el presente, y para el futuro. Seguramente así ha de ser, porque en lo personal disfruto de recordar, por ejemplo, mis anécdotas de la artisteada, una etapa de mi vida donde fui muy feliz, y que ciertamente me llena el alma de alegría y positivismo para seguir viviendo a plenitud. Es un buen ejercicio de retrospectiva que usted amigo lector bien podría poner en práctica. Ya le he contado en otras ocasiones sobre mis logros con mis canciones en los festivales nacionales, de mis anécdotas con los productores, y de la relación que tuve con algunos artistas. Mire, me viene a la memoria una vez que me tocó estar en el cumpleaños de la señora Viola Trigo, esposa del inolvidable Guadalupe Trigo, el compositor de la canción “Mi Ciudad” que es el himno de la Ciudad de México; bueno, pues en ese festejo estuvo también presente la señorona de la canción María de Lourdes quien se unió a una gran bohemia acompañada del Maestro Rubén Esparza y su guitarra, el repertorista de las estrellas; recuerdo fue una tarde-noche inolvidable, de canciones y anécdotas simpáticas; ahí nos contó la señora Trigo, que doña Lola Beltrán “La reina de la canción ranchera”, siempre llegaba a las fiestas con sus vestidotes folclóricos, impresionantes y bellos, Lola llegaba partiendo plaza, llamando la atención de todos pues era una mujer alta, atractiva y con una personalidad radiante, aunque según cuenta la señora Trigo, también la Beltrán era simpática y muy vaciladora. Viola Trigo, quien alguna vez fue candidata al Gobierno del entonces Distrito Federal, en su faceta de política, tiene una voz única para cantar la trova, las canciones de doña Chabuca Granda las canta como nadie. Con el acompañamiento del maestro Rubén Esparza, esa vez nos cantó “La Flor de la Canela” y nos platicó que doña Chabuca, la compositora, le dedicó el tema a una mujer de raza negra que todos los días iba a la tienda de su tía que vendía cosméticos para preguntar si había maquillajes para ella; la verdad es que en ese entonces no se hacían productos de ese tipo para gente de color, pero como a su tía le daba pena decirle la verdad, siempre le prometía que en unos días llegaría su pedido, razón por la cual la joven regresaba permanentemente para ver si había llegado su encargo, cruzando siempre del puente a la alameda para llegar a la tienda. Esta negrita era la flor de la canela, la de los jazmines en el pelo y rosas en la cara. Hablando de canciones, fíjese usted amigo lector que alguna vez la señora Viola Trigo me pidió que le pusiera música a algunos poemas que dejó su esposo Guadalupe Trigo, luego de que muriera en un accidente automovilístico precisamente aquí en Nayarit, la verdad es que la propuesta fue un honor para mí. Pero no me atreví a tocar las letras de tan laureado personaje. Y ofrecí una disculpa a la fina señora. Don Rubén Esparza, el maestro de la guitarra mexicana, toca hermoso, ha sido repertorista de los más grandes cantantes de este país, en su estudio tiene fotos que cuelgan de la pared con José José, Marco Antonio Muñiz, entre tantos famosos, pero la que me impresionó es la que luce con María Félix, la diva del cine mexicano. Lo más admirable es que el maestro siendo invidente ha logrado grandes triunfos en su vida. Esa tarde-noche fue fantástica, cantamos de todo, así en confianza, con el sentimiento más genuino, un privilegio de muy pocos, en una fiesta de algunas 10 personas, como se acostumbra en la ciudad de los palacios… LOS ABUSOS. En Megacable sí que están curiosos, ya volvieron a subir el servicio “por reajuste” quién les pone un alto a estos sinvergüenzas abusivos, pero la culpa es de los usuarios que seguimos pagando sin respingar. Bueno, hay gente que prefiere pagar el cable antes que el agua o la colegiatura de los hijos, por eso estamos como estamos. Está como con las casas de empeño y las casas de préstamo, nadie los mete en cintura y cobran lo que quieren, abusan con los intereses y no hay autoridad que les ponga un freno…VIENE LA FERIA. A ver si ahora sí realizan una feria que valga la pena, porque la última fue para llora de la vergüenza. Bonitas las de antes, aquellas llamadas de la Mexicanidad, entonces había interés y disposición para realizarlas, presupuesto y ganas, ahora son realizadas como a fuerza, y eso no se vale, los nayaritas merecemos lo mejor.
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