Por Fidencio Solís

03/03/2019.- Que tal mis estimados lectores, aquí iniciando una semana mas de este 2019. Se acerca ya el inicio de la primavera y se respira el ambiente de un clima mas templado en algunas regiones de Nayarit, pero también se empieza a sentir las vísperas de la semana santa, y que significa una serie de celebraciones, que es tradición en muchos pueblos y comunidades de México.
Pero mas allá de eso, fíjense ustedes que, la semana pasada, se anunciaron cambios en el gobierno actual de JALA; Cuando los ciudadanos escuchan la palabra CAMBIO, se viene a la mente muchas cosas y reflexiones y aun mas en el quehacer gubernamental.
Carlos Carrillo efectuó una sacudida en el gabinete de su gobierno, como parte de una obligada renovación a su equipo de colaboradores, que no llenaron las expectativas del cargo y que no aprobaron la evaluación por resultados.
Desde el primer año de su gobierno el gabinete se había mantenido casi intacto y fueron casi nulos, los movimientos que se efectuaron en la columna vertebral de su equipo original de gobierno, cuando asumió el cargo en septiembre del 2017.
La dinámica del presidente ha sido de un trabajo de 24 Horas, de andar tocando puertas en las diferentes instancias de gobierno para traer mas beneficios y obras a los habitantes, un presidente que ha estado en contacto con la ciudadanía y atendiendo en la medida de sus posibilidades cada uno de los problemas.
Mas que un servidor público, ha sido un ciudadano que siempre busca, como hacer mejoras a los pueblos y comunidades del municipio e inclusive arriesgándose en algunos momentos a la respuesta del NO se puede, y buscando alternativas de solución.
Estas características del munícipe, algunos no lo entendieron o tal vez no se adecuaron a las nuevas exigencias de la ciudadanía, aun mas que estamos en otro régimen de gobierno federal, abierto, incluyente, demócrata, claro y transparente en su accionar.
La renovación y enroques de su equipo era obligatoria y urgente, considerando que el municipio enfrenta nuevos desafíos y varios de los funcionarios, su curva de aprendizaje no la comprendieron.
Creo que pensando en voz alta, lo que quiere el presidente municipal, son servidores públicos comprometidos con su trabajo y comprometidos con sus tareas, las cuales contribuyen con su esfuerzo a la marcha y desarrollo de las instituciones.
Es común ver como al interior de las instituciones públicas existen una serie de vicios en los individuos que obstaculizan el buen funcionamiento de las mismas. Todo individuo actúa como resultado de lo que piensa.
Los cambios son una consecuencia de un reforzamiento de la estrategia de gobierno y de cuáles perfiles pueden ayudar. Corresponden a un objetivo institucional para ampliar metas a favor de los Jalenses, ya que estos exigen respuestas y cercanía.
“Los Jalenses exigen diálogo, cercanía y resultados con servidores públicos que se pongan en sus zapatos”
Seguiremos informando. Nos vemos en la próximas ediciones… Ahí nos vemos..!!!