El nuevo misil intercontinental ruso Sarmat tendrá capacidad para “despedazar” cualquier sistema antimisiles de un potencial enemigo, declaró este viernes el jefe de la agencia espacial rusa Roscosmos, Dmitri Rogozin en una entrevista al canal de televisión rusa Rossiya 24.

El Sarmat es un misil intercontinental de más de 200 toneladas capaz de portar ojivas nucleares –incluyendo cabezas hipersónicas– y de atacar objetivos tanto a través del Polo Norte como del Polo Sur. El misil se podrá desplazar hacia su objetivo a velocidades hipersónicas —superiores a Mach 17— cambiando de trayectoria en rumbo y altura para que ningún sistema de defensa antimisiles pueda interceptarlo.

El funcionario destacó, además, que Rusia necesita retomar su programa de desarrollo de cohetes portadores de la serie Angará, paralizado durante un largo tiempo por falta de financiación.

“Actualmente nos encontramos trabajando para llevar al cohete Angará de vuelta a la fase de pruebas”, expresó Rogozin. Y añadió: “a fines de este año repetiremos el lanzamiento de prueba” y “preparamos su producción en [la ciudad de] Omsk” con el propósito de “comenzar su producción en serie en el 2023”.

El primer lanzamiento de prueba del Angará-A5 se llevó a cabo en 2014, y se espera que ese cohete portador se convierta en la piedra angular del programa lunar de Rusia. Está previsto que el segundo lanzamiento de prueba se realice en el primer semestre de 2019, y que un año más tarde ocurra el