• Es lo que dijo el constitucionalista y miembro del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Miguel Carbonell Sánchez

Por: Hiram Chávez

Para garantizar un Estado laico es necesario seguir conservando el principio de la separación Iglesias-Estado, así como la vigencia de los artículos 3ro, 27, 40 y 130 Constitucionales, y en la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, señaló el 11 de abril del año en curso en el Foro “Libertad Religiosa, respeto al Estado Laico”, en el Centro de Convenciones Poliforum, en León, Gto.
Cuando se le cuestionó sobre lo que pretenden algunos grupos evangélicos de poseer medios de comunicación para transmitir sus homilías, dijo que es impensable dar concesiones de medios a las asociaciones religiosas; además, porque en México no hay suficientes medios, ni las iglesias, que son cerca de 10 mil, tienen suficientes recursos económicos; solo las que tienen mayor feligresía, y eso no sería equitativo.
Otros expertos en la materia, entre los que se encuentran defensores de derechos humanos y legisladores como Agustín Martínez, Victor Aguirre, Rodolfo Casillas R., profesor e investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), fijarán postura sobre las libertades religiosas, laicidad, educación laica, separación estado – iglesias y el trato igualitario a todas las creencias.
La razón de este foro, organizado por el diputado federal Emmanuel Reyes Carmona, surge a partir de las iniciativas, de algunos organismos públicos y privados, para sumar acciones al proyecto nacional que busca la pacificación del país y la reconstrucción del tejido social. Dentro de las estrategias que han planteado, están el concesionar frecuencias en la radio y la televisión a las asociaciones religiosas (actualmente existen más de nueve mil registradas ante Gobernación), así como el abrir espacios en la educación pública en el supuesto de moralizar a la sociedad.
El marco jurídico vigente, expresa claramente el carácter laico del Estado en sus artículos 3ro, 27, 40 y 130 Constitucionales, así como en la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público. Estas legislaciones, además, establecen que las asociaciones religiosas no pueden interferir en los asuntos que son competencia del Estado. Otorgar estas concesiones públicas en los medios masivos de comunicación y acceder a las escuelas públicas, requeriría una modificación a las leyes actuales.