POR LA REDACCIÓN
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El gobierno de Vladimir Putin anunció hoy el cierre del consulado de Estados Unidos en San Petersburgo y la expulsión de 60 diplomáticos de este país, en respuesta al cierre del consulado ruso en Seattle y a la expulsión del mismo número de diplomáticos anunciada esta semana por la administración de Donald Trump.
Serguei Lavrov, ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, advirtió que se trata de un primer paso, y adelantó que su gobierno adoptaría el “mismo enfoque” de quid pro quo contra las naciones que expulsaron a diplomáticos rusos.
El funcionario denunció “las acciones absolutamente inaceptables que se están tomando contra nosotros como resultado de una presión muy fuerte de Estados Unidos y Gran Bretaña, bajo el pretexto del llamado caso Skripal”.
Se refirió al envenenamiento con un agente químico del exespía Serguei Skripal y su hija Yulia en su domicilio de Salisbury, Inglaterra, el pasado 4 de marzo, que Londres atribuyó al gobierno ruso, una acusación que Moscú ha negado con vehemencia.
A lo largo de la semana, el tono violento escaló entre Londres y Moscú, luego de que 20 gobiernos aliados a Gran Bretaña anunciaron la expulsión de más de 130 agentes rusos de sus territorios.
El pasado martes 27, la primera ministra británica Theresa May saludó la muestra de “solidaridad” de sus aliados y soltó: “Juntos enviemos el mensaje de que no toleraremos los intentos repetidos de Rusia de pisotear el derecho internacional y de socavar nuestros valores”.
Por su parte, el gobierno de Vladimir Putin aseveró que May se “burla del derecho internacional”, pues se negó a entregarle información sobre el caso de envenenamiento de sus connacionales, en violación a un acuerdo consular del 1968.
Según los servicios de salud de Salisbury, YuliaSkripal está “mejorando rápidamente”, mientras que su padre permanece en una situación crítica.