El gobierno alemán “rechaza” los aranceles estadounidenses a la importación de aluminio y acero y advirtió contra los riesgos de una “guerra comercial”, indicó el viernes el portavoz de la canciller Angela Merkel.

“El gobierno rechaza esos aranceles” que no permitirán solucionar el problema de la sobrecapacidad mundial en la siderurgia y que “afectarán fuertemente a los flujos comerciales del acero y del aluminio”, declaró a la prensa Steffen Seibert.

“El proteccionismo y los aranceles no son la solución”, consideró.

El portavoz agregó que “una guerra comercial” no “le interesaría a nadie, a la economía estadounidense en particular”.

Alemania acompaña a la Comisión Europea que anunció medidas de retorsión dentro del marco fijado por la Organización Internacional del Comercio (OMC), subrayó Seibert.

El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció su intención de imponer la semana próxima aranceles del 25% para el acero y del 10% para el aluminio que sea importado a Estados Unidos, con el objetivo de proteger la industria siderúrgica de su país.

Estados Unidos importa 30 millones de toneladas de acero al año, por un valor de 24,000 millones de dólares, y es el mayor importador del mundo, según datos del ministerio de Economía alemán.

Cerca del 4% de ese acero se importa de Alemania y el 50%, de cuatro países: Canadá, Brasil, Corea del Sur y México.