Los abogados del presidente proporcionaron documentos al fiscal especial sobre la trama rusa con el objetivo de evitar que el mandatario sea entrevistado personalmente

WASHINGTON

Los abogados del presidente Donald Trump proporcionaron documentos al fiscal especial sobre la trama rusa, Robert Mueller, con el objetivo de evitar que el mandatario sea entrevistado personalmente en el marco de la investigación, informó este lunes The Washington Post.

El diario, que cita dos fuentes conocedoras de los hechos, asegura que los documentos corresponden a descripciones escritas que relatan momentos clave bajo investigación, con la esperanza de reducir las posibilidades de que el multimillonario tenga que hacer frente al interrogatorio.

Al equipo legal de Trump, según las mismas fuentes, le preocupa que el magnate se exponga a una situación demasiado vulnerable en una entrevista larga, sobre todo por su tendencia a hacer afirmaciones poco precisas.

La decisión de compartir materiales con el equipo de Mueller es parte del esfuerzo de los abogados de Trump para minimizar su exposición al abogado especial, a quien el presidente atacó recientemente a través de Twitter.

Como parte de su investigación sobre la interferencia rusa en las elecciones de 2016, el fiscal especial está investigando si la campaña del magnate se coordinó con Rusia y si el presidente obstruyó a la Justicia al tratar de bloquear la investigación.

Concretamente, su equipo se centra en los despidos por parte de Trump de su asesor de seguridad nacional Michael Flynn, vinculado de forma probada con los rusos, y del exdirector del FBI James Comey, agrega el diario.

El viernes pasado, el fiscal general, Jeff Sessions, despidió al antiguo subdirector del FBI Andrew McCabe, a quien apenas le quedaban dos días para retirarse, tras semanas y semanas de presión por parte del presidente para sacarle del Buró Federal de Investigaciones (FBI) pese a sus dos décadas de servicio.

McCabe, en un comunicado posterior a su cese, aseguró que la decisión responde al rol que jugó y los actos que presenció después del fulminante despido de Comey, en mayo pasado en el contexto de la investigación de la trama rusa.

El cese del alto funcionario provocó duras reacciones entre la comunidad de inteligencia, incluida la del propio Comey, quien tras meses de silencio advirtió en Twitter al presidente que pronto los estadounidenses conocerán su historia y podrán juzgar por sí mismos “quién es honorable y quién no”.

Durante el fin de semana, Trump atacó al equipo encabezado por Mueller, un día después de que su abogado personal, John Dowd, pidiera el fin de esa investigación al considerar que fue “fabricada” por los exdirigentes del FBI por motivos políticos.

¿Por qué el equipo de Mueller tiene 13 demócratas de línea dura, algunos de ellos grandes simpatizantes de la Corrupta Hillary (Clinton), y cero republicanos? Hace poco añadieron a otro demócrata… ¿Alguien cree que esto es justo? Y, sin embargo, ¡NO HUBO CONSPIRACIÓN (con Rusia)!”, tuiteó Trump.

Trump omitió que el propio Mueller es republicano, y que fue nominado en 2001 como director del Buró Federal de Investigaciones (FBI) por un presidente de ese partido, George W. Bush.

El magnate repite constantemente que su campaña no conspiró con Rusia, pero nunca había mencionado directamente a Mueller en sus tuits hasta la tarde de este sábado, según revela una búsqueda en un archivo público de sus mensajes en esa red social.

La investigación de Mueller nunca debería haber empezado, porque no hubo conspiración y no hubo crimen. Se basó en actividades fraudulentas y en un falso dossier financiado por la Corrupta Hillary (Clinton)”, tuiteó Trump el sábado.

Esas dos menciones al fiscal especial, que actúa de forma independiente bajo la jurisdicción del Departamento de Justicia, han puesto de relieve su impaciencia respecto a la investigación rusa.