En la trastienda de la Casa Blanca, varios funcionarios señalan que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se muestra cada vez más seguro con la posible decisión de imponer aranceles del 24% a las importaciones de acero y del 10% a las de aluminio. Para avivar el fuego, la Alianza para las Manufacturas Americanas, una patronal que incluye a acereras como U.S. Steel o ArcelorMittal, ha comenzado a difundir un anuncio de televisión emitido en Fox News, MSNBC o CNN presionando al mandatorio para que cumpla con su promesa.

Esta emisión coincide con la visita a Washington de Liu He, uno de los consejeros económicos del presidente chino Xi Jinping. Está previsto que Liu se reúna con el representante comercial de EEUU, Robert Lighthizer, para hablar de posibles represalias después de que la Administración Trump ya haya impuesto aranceles a los paneles solares procedentes del gigante asiático.

Paralelamente, la séptima ronda de negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) continúan en el Hotel Camino Real de México, donde los grupos técnicos avanzan en algunos asuntos, haciendo hincapié en las buenas prácticas regulatorias y los servicios financieros.

Sin embargo, el negociador estadounidense encargado de representar al país en lo que a reglas de origen dentro del sector automótriz regresó a Washington “para realizar consultas” con directivos de Ford, General Motors y Fiat Chrysler. Todavía no está claro si se mostrarán avances en la ronda en curso sobre este peliagudo asunto dadas las circunstancias. Aún así, Kenneth Smith Ramos, principal negociador del TLCAN en México, tuiteó el lunes por la noche que “continuarán las discusiones sobre cómo fortalecer la competitividad de la industria automotriz” porque comparten un objetivo común.

Por su parte, en un vídeo de YouTube, el representante comercial estadounidense recalcó que el objetivo de Washington es seguir construyendo avances y abordar el asunto del déficit comercial.