Por: Víctor Trejo Olmos
Bahía de Banderas, Nayarit. Domingo 13 de mayo del 2018.- Que siempre no significó un riesgo por estar en proceso de construcción y la suspensión de la obra se presentó sin que al particular le permitieran presentar su proyecto. Así resolvió de manera definitiva el juez primero de distrito en materia de amparo sobre el caso del hotel que construyen en esta delegación.
Al cierre de la administración federal e inicios de los gobiernos locales en Nayarit, existe un puntual seguimiento en atención a las denuncias ciudadanas que han emitido vecinos de varias comunidades de Bahía de Banderas, principalmente sobre la franja costera.
Una de ellas es precisamente la del hotel de Sayulita el cual tanto Semarnat como el ayuntamiento de Bahía de Banderas han procedido con base a las denuncias y a los mismos mandatos judiciales que efectúan los tribunales.
Al caso la obra que desarrolla la Operadora Construrent quedó suspendida del el pasado mes de diciembre cuando fue admitida la denuncia de vecinos colindantes por el presunto daño que implicaría su construcción en contra de su propiedad.
Luego de dictámenes de Protección Civil y otros recursos quedó determinado que si significa un riesgo pero si no se concluye.
Hoy en este caso mediatizado llega otro dato revelador en el que el particular consigue un amparo debido a que el juzgado que ordenó suspender la obra no concedió el derecho al particular presentar su defensa. “Y en cima de ello se negó la fijación de una contra garantia para levantar dicha medida”, precisa el expediente 94/2018 y su cuaderno auxiliar 183/2018.
En noviembre del año pasado vecinos también denunciaron al particular con base al argumentó del presunto daño al patrimonio cultural de Sayulita, sosteniendo que había féretros expuestos. Esto levanto al ejido del poblado a llamar a la calma y evitar boicotear a la inversión toda vez que, según Eduardo Plascencia, el proyecto estaba conforme a derecho de lo contrario ellos mismos lo habían detenido. Semanas después un juez determinó que no había daños esto con base a la revisión física que hubo en el lugar, en la cual también se cotejó los puntos del terreno con las escrituras emitidas por el FIBBA.
Rebasados los filtros legales y dada la tergiversación del tema se asoma la posibilidad para que los daños patrimoniales recaigan hasta en uno que otro funcionario público.