Este martes, Volkswagen recibió un regalito de las autoridades alemanas. Resulta que debido a las emisiones de diesel de su empresa Audi, los fabricantes de autos tendrán que pagar una multa de 926 millones de dólares, que equivale a 800 millones de euros, que equivale a 17 mil millones de pesos o, para no hacernos bolas, mucho mucho dinero.

Cómo habrá estado el golpe —y el error que ocasionó la multa— que la gigantesca empresa de automóviles agachó la cabeza y aceptó la multa sin ningún comentario. En un comunicado, Volkswagen dijo que no presentarán ninguna apelación y que se harán responsables de las pérdidas económicas durante este año fiscal.

Este multa tamaño industrial es solo la más reciente consecuencia de un escándalo ambiental que arrancó en 2015 y que, de acuerdo a CNN, “ha borrado billones del valor de la compañía”.

Para no hacerles el cuento largo, las investigaciones descubrieron que Volkswagen había creado unos dispositivos que “disfrazaban” las verdaderas emisiones de gases contaminantes en sus automóviles. Así, pasaban las regulaciones y hasta podían presumir de cuidar el medio ambiente.

La multa de este martes, en realidad incluye dos cosas: 6 millones de dólares de multa por faltas administrativas y engañar a la autoridad. Y los otros 920 millones son unas especie de castigo en el que tendrán que regresar todas las ganancias por los autos vendidos con este dispositivo.

De esta investigación salieron embarrados cerca de 5 millones de autos vendidos en Europa y Estados Unidos. Específicamente, son los motores V6 y V8 que fueron instalados en sus vehículos.

De acuerdo a la BBC, Audi es la marca que mejores ganancias le otorga a Volkswagen. Sin embargo, eso no les quita que los gastos de multas, pérdidas y costos legales le hayan quitado 27 mil millones de euros a la compañía. De que arrancó el problema para acá, las acciones de la empresa han caído en 11%.