* La iniciativa que promueve el Comité de Desarrollo Deportivo de la Federación Mexicana de Futbol para eliminar el sistema de descenso/ascenso por cuatro años cimbró al balompié nacional.

POR RAÚL OCHOA

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso). Desde la Cámara de Diputados se pide la intervención de autoridades federales para evitar su implementación, y los críticos de la idea alertan que, sin incentivos para mantener la categoría o para subir a la primera división, se perderían inversiones e infraestructura, se desplomarían los salarios y el nivel del torneo, y también bajaría la asistencia en los estadios, en detrimento de las economías de las localidades donde se asientan los clubes.
La iniciativa de suspender el descenso de los peores equipos en el máximo circuito del futbol mexicano mantiene irritados a los responsables de 15 de los 16 clubes de la liga de Ascenso MX, que compiten para subir de categoría, pues de avanzar la propuesta del Comité de Desarrollo Deportivo (CDD) de la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) no podrán aspirar a la primera división, al menos durante cuatro años.
El descontento que causó la propuesta llegó a tal grado que hasta diputados federales se han pronunciado contra la medida. Por el contrario, en la liga de ascenso sólo la directiva de un equipo se ha expresado en favor de suspender las promociones: se trata del club Jaiba Brava TM (Tampico Madero), cuyo principal accionista, Alejandro Irarragorri, también es presidente y dueño de Santos Laguna, de la Liga MX (primera división).
Además, Irarragorri y el empresario Fidel Kuri, dueño de los Tiburones Rojos de Veracruz (equipo en peligro de perder la categoría en esta temporada), son miembros del comité que impulsa la suspensión del descenso.
Entre las críticas contra el cuestionado proyecto, hechas por los dueños de los principales equipos que pretenden ascender, destaca el riesgo de que haya pérdidas millonarias para los inversionistas que arriesgan su capital en el balompié mexicano.
De tomarse la decisión, uno de los afectados sería el club español Atlético de Madrid, entidad que posee 61% de las acciones del llamado Atlético San Luis (antes San Luis), que ya ha advertido que podría acudir ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).
Al respecto, el presidente del conjunto iberopotosino, el español Alberto Marrero, reconoció que están preocupados por la iniciativa. “Nada más ver que te quiten los objetivos es complicado, más cuando un equipo, como el Atlético de Madrid, decide hacer una inversión en el futbol mexicano y que te corten las alas… pero bueno, nos queda solamente esperar, ver cómo avanza este tema”, expuso al portal de noticias deportivas MedioTiempo.
La propuesta filtrada a los medios de comunicación también ha causado asombro en el exdirector técnico de la Selección Nacional mexicana Javier Aguirre; dice no entender lo que ocurre en el futbol mexicano: “No me imagino (en esa situación) a tantos técnicos, a tantos jugadores, a tanta gente entusiasta que pone su lana.
“Cuando el Atlético de Madrid –al que dirigió de 2006 a 2009– compró al San Luis, me hablaron, no para trabajar, sino para saber qué pensaba. Y ahora con qué cara les digo que siempre no hay ascenso.”
Aguirre –actualmente bajo investigación en España por el arreglo del partido entre el Zaragoza (su anterior club) y el Levante, de la temporada 2010-2011, fue más allá en sus declaraciones a la cadena deportiva FOX Sports: “Ya escuché las explicaciones de Enrique Bonilla (presidente de la Liga Mx), pero a mí me da la sensación de que el proyecto no va a ningún lado. Estoy de acuerdo con las palabras de Ambriz (Ignacio, entrenador del Necaxa): ‘¡Son mamadas!’”.
Primera renuncia
Mientras los integrantes del polémico comité trabajan en el proyecto que busca que los 18 equipos del máximo circuito del futbol mexicano compitan sin temor a perder la categoría por malos resultados, en la liga de Ascenso MX, al igual en la Cámara de Diputados, advierten que, de imponerse la iniciativa, este sector sufrirá un duro golpe de grandes dimensiones, cuyo costo lo terminarán pagando los dueños de las franquicias.
El jueves 15, el diputado federal panista Miguel Ángel Salim Alle solicitó, en un punto de acuerdo, que la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte se comunique con la Federación Mexicana de Futbol para que le haga ver que la anulación del descenso/ascenso impactará negativamente en la economía regional donde están asentados los equipos.
De acuerdo con el legislador, la medida no sólo afectaría las millonarias inversiones de los equipos en la contratación de jugadores, también en la actividad económica de sus localidades; incluso, advierte que se reduciría lo que gastan los aficionados por su club.
En la liga de Ascenso MX compiten 16 equipos que representan a ciudades como Oaxaca, San Luis Potosí, Celaya, Culiacán, Tampico, Mérida, Cancún y Sonora, entre otras, cuya presencia da empleo a jugadores y a quienes participan en “la cadena de alrededor de esta actividad, como la venta de playeras, banderines, bebidas y alimentos”, expone el diputado panista.
Salim Alle insiste en el riesgo de que retroceda el futbol mexicano, pues al no haber ascenso tampoco habría incentivos para invertir en infraestructura.
Por lo pronto, la propuesta del CDD ya ocasionó la repentina renuncia de Javier San Román de la Dirección General y de la Presidencia Ejecutiva de la Jaiba Brava TM Futbol Club, inconforme con la posición del principal accionista de la franquicia.
Según San Román, el impacto negativo de suprimir el ascenso perjudicará los proyectos de los equipos, “serían cuatro años de un paréntesis en el que se tendrán que tomar medidas económicas que afectarán los bolsillos y el patrimonio de las familias propietarias de las franquicias de la liga de Ascenso Mx, toda vez que deberán esperar cuatro años para subir de división.
“Se limitarían muchas cosas –continúa el exdirectivo de la Jaiba Brava–, se perderían jugadores, inversionistas. La industria del futbol perderá, serán afectados entrenadores, jugadores, árbitros y el público en general. Se perdería mucho, como la emoción que despierta el ascender o bajar de categoría.”
Entrevistado por Proceso, Javier San Román anticipa que también habrá ausentismo de aficionados en las taquillas de los estadios. “Se tendrá que analizar cómo vienen las propuestas, para determinar con qué equipo participamos en el torneo, en caso de ya no haber ascenso.
“Uno tiene necesidades de dinero, que quizá se invertirá en infraestructura o en otra cosa, pero no se gastará lo de antes en busca del ascenso. Sin el ascenso de categoría, los sueldos se desplomarían y eso también afectará al jugador.”