2017, AÑO QUE DESTAPA LA INEFICIENCIA DE LOS GOBIERNOS

Terminó el año 2017 de este Siglo XXI; el más violento y con mayor número de asesinatos registrados en la República Mexicana desde que en 2006 Felipe Calderón declaró la guerra al narcotráfico; estrategia fielmente continuada por su predecesor Enrique Peña Nieto, pero que, en 11 años de transcurrida esta guerra (6 de Calderón y 5 de Peña) ha sido letal para los ciudadanos del país; más de 200 mil homicidios entre ejecutados y desaparecidos, como quien dice: ha resultado peor el remedio que la enfermedad. Esta guerra de muerte y ejecuciones ha recorrido todo el territorio nacional y ensombrecido la tranquilidad de los pobladores, tanto de pequeñas comunidades como de magnos centros urbanos. Grandes entidades como Chihuahua, Estado de México, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Tamaulipas y Veracruz han sido protagonistas de cruentas batallas y asesinatos; pero también pequeñas entidades como Colima, Morelos y Nayarit no han escapado a las extorsiones, levantones y ejecuciones.
En todo este entramado de robos, secuestros, extorsiones, sobornos, ejecuciones e impunidad ha participado el Estado y sus fuerzas policiacas y castrenses; de forma directa por colusión con el crimen organizado o; indirecta por negligencia; pero, la mayor parte de los gobiernos establecidos han sido presa de la corrupción. Algunos de ellos usando las más sofisticadas estrategias para eludir a la justicia. Varios de estos ex-gobernantes han sido requeridos por la ley; pero sólo cuando ha llegado un gobierno de alternancia; es decir, de otro partido político. Eso sucedió con los Duarte, de Chihuahua y Veracruz; con Borge, de Quintana Roo; con Eugenio Hernández y Tomás Yarrington de Tamaulipas. Pero no ha pasado nada con los hermanos Moreira de Coahuila; tampoco se ha hecho gran cosa contra Ney González y Roberto Sandoval de Nayarit; a pesar de que su partido perdió el poder y de que el Fiscal Diablo mano derecha de Sandoval haya sido capturado en Estados Unidos por narcotráfico.
Ejemplos hay muchos sobre la ineficacia de los gobiernos que se establecen con el fraude algunos y, otros con el voto de los mexicanos. Sin embargo, llegando al puesto tienen vía libre para hacer lo que les plazca; en una cultura y una tradición acuñada por muchas décadas por el partido revolucionario, artífice de fraudes y mañas esgrimidas con un talento nunca antes visto. Al grado que varios países latinoamericanos han copiado “la democracia perfecta” descrita en un programa televisivo por el peruano Vargas Llosa. Es una forma de ser y una forma de actuar de los políticos mexicanos que los hace diferentes. Su forma de mentir la llevan en el tuétano; es un símbolo y un slogan acuñado por generaciones, de tal suerte que para ellos decir una mentira es como si dijeran una gran verdad; todo es cuestión de hacer los tratos adecuados y de sentirse arropados por el gobierno del mismo partido.
De todos modos, este 2017 destapa la ineficiencia de los gobiernos establecidos. El de Peña Nieto, uno de los más corruptos; pero en algunos estados tampoco se quedan atrás. La guerra contra el narcotráfico lo que hizo fue soltar el avispero y formar muchos panales por todo el territorio nacional; pero no sólo eso, la colusión entre los gobiernos de las entidades con el crimen organizado ha traspasado las reglas de la moral y los valores al grado de que la vida de los ciudadanos no tiene valor. El dinero y la ganancia es lo que cuenta, de allí que los comandantes en lugar de hacer su trabajo, hacen tratos con los delincuentes. Y, los gobernantes, tampoco hacen caso. Es mejor hacer negocios que escuchar los lamentos de una sociedad amenazada y explotada por narcos y por policías coludidos.
En muchos estados ahora quien gobierna es la maña coludida con el gobierno; Nayarit no es la excepción porque los pistoleros del Fiscal Diablo siguen impunes y continúan haciendo negocio. Hoy se les mira explotando sus negocios que hicieron al amparo del fiscal y del gobernador. Una muestra de impunidad son los de la plaza de San Juan Peyotán; Guadalupe Ledesma Ibarra, su hermano y parientes que robaron y mataron en tiempos de Veytia. Y todavía siguen amenazando a los pobladores de ese pueblo de el Nayar. Qué han hecho las nuevas autoridades? Hacer tratos con ellos. De ese tamaño es la ineficiencia que acusan los gobiernos de unos y de otros partidos. Va a llegar el día en que nuevamente impere la ley del más fuerte.
Por lo pronto, estamos viendo la ineficiencia de los gobiernos en esta año 2017 que terminó; veremos qué nos depara el destino en este 2018.