*Con un sólo disparo de arma de bajo calibre y a larga distancia atacaron a líder sindical del SETUAN

Por Homobono Pérez Pereyda
Tepic, Nayarit; Miércoles 3 de Enero de 2018.- El secretario general del SETUAN, Luis Manuel Hernández Escobedo, fue blanco de un atentado al mediodía de ayer miércoles, en la confluencia del bulevar Tepic-Xalisco y la calle 12 de Octubre, a la altura de la monumental asta bandera de la Universidad Autónoma de Nayarit.
Hernández Escobedo viajaba como copiloto en una camioneta de su propiedad, tripulada por uno de sus allegados, identificado como Milton Ramos Amezcua, cuando al hacer alto en el semáforo ubicado en este crucero fue agredido con un disparo de arma de fuego por uno de dos sujetos que viajaban a bordo de una motocicleta.
Ante el ataque, Ramos Amezcua maniobró para intentar alejarse de los agresores, en tanto Hernández Escobedo sacó una pistola para pretender repeler la agresión.
“Yo intenté defenderme, porque yo traía una pistola 38 especial, y al verla pues se fueron pero el disparo ahí quedó en el cristal de la camioneta, obviamente estoy preocupado porque es una situación difícil”, expresó el dirigente del SETUAN.
Luego de librar el difícil trance, Hernández Escobedo y su allegado enfilaron el vehículo rumbo a la Fiscalía General del Estado para denunciar la agresión de que fue objeto.
Coincidentemente ya se encontraban allí el diputado federal Guadalupe Acosta Naranjo, el dirigente estatal del PRD, Ignacio Ponce Sánchez, y el coordinador de los diputados perredistas en el Congreso del Estado, Ismael Duñald´s Ventura, quienes acudieron para pedir justicia por el asesinato del director de protección civil de Santiago Ixcuintla, Sabino Mejía Rodríguez.
La camioneta del dirigente del SETUAN, una Cheyenne color blanco, con placas del estado de Nayarit PE-28-339, misma que presenta un impacto de bala en el cristal delantero, quedó bajó el resguardo de la Fiscalía General del Estado.
Hernández Escobedo espera que la agresión contra su persona no quede impune, aunque no logró reconocer a ninguno de sus agresores.
“No, todo fue muy rápido y además cuando están con una pistola apuntándote, buscándote, es muy difícil, pero creo de quién tengo de que preocuparme, obviamente con la gente que ha dañado a la UAN”, apuntó.
SURGEN INQUIETUDES
Luego de conocerse el atentado contra el líder universitario, se generalizó la conmoción entre la sociedad quienes de inmediato se solidarizaron con “El Pelón”, aunque también comenzaron a circular las hipótesis de algunos aficionados y otros expertos en torno a este lamentable suceso.
La principal pregunta que muchos se hicieron es ¿por qué un líder sindical que asegura no tener problemas graves andaba armado?
Los expertos enumeran 3 razones para adquirir un arma 1.- Por seguridad y tranquilidad; 2.-porque le gusta la violencia; 3.- porque le gusta andar armado. Si como el mismo dirigente universitario expresó que no temía por su vida, ni recibió amenazas ni tiene problemas graves, se descarta la primer razón, y las otras siempre tienen desenlaces fatales, solo es cuestión de tiempo.
En cuanto al disparo, denota que el hecho fue perpetrado por aficionados o fue producto de las circunstancias, pues por lo regular, cuando se intenta un crimen contra tan importante personaje, no mandan a dos mozalbetes con una pistola a disparar por el frente a un vehículo en movimiento, primero porque el mismo vehículo es una arma de defensa. Y segunda, si no se usan armas de alto poder, los parabrisas es cristal templado con mecanismos que los hacen altamente resistentes a los impactos, difícilmente lo traspasa un arma de bajo calibre y si lo hace, es probable que la ojiva se desintegre, cambie de curso o de plano su velocidad ya no sea letal, y la revelación del mismo Hernández Escobedo de que la bala quedó en el parabrisas, revela que era un bajo calibre.
Todo lo anterior, podría indicar que no fue tanto un atentado al dirigente sindical por parte del crimen organizado, sino más bien un asunto muy personal que nada tienen que ver con el desempeño y trayectoria del líder universitario, o bien un hecho de tránsito en el que la “ira del camino” llevó a un par de sujetos armados a disparar contra su “agresor” sin medir consecuencias que, por fortuna, no pasó a mayores.
Sin embargo, no se puede descartar que el líder universitario tenga cuentas pendientes con el crimen organizado y éstos le hayan pasado la factura con un par de aprendices que no pudieron cumplir con su macabra tarea.