El mercado brasileño registró la mayor expansión para la telefónica mexicana en captación neta de clientes de alto valor, en 32% año contra año
De los 24 países en dos continentes donde América Móvil oferta servicios, Brasil se convirtió en 2017 en el país que mejores números dio la operación de la compañía y fue el mercado donde más expandió su captación neta de clientes de alto valor (de pospago), en 32% año contra año. Mientras que Chile representó el mercado con mayor crecimiento en el segmento de alto valor, con 70,000 nuevas suscripciones o 17.6% más respecto a la base de clientes por contrato que tiene en ese mercado, Brasil representó una suma de un millón de usuarios de pospago medido por volumen, 11.1% más.

Europa del Este, con Austria a la cabeza, fue el segundo generador de nuevas cuentas por contrato para la compañía de telecomunicaciones mexicana, 216,000 en el periodo, superando al negocio de México y donde América Móvil sumó 206,000 usuarios a su base de pospago.

Si bien América Móvil tiene en su filial TracFone Wireless de Estados Unidos, el ARPU más elevado de entre todas sus operaciones internacionales —24 dólares o 443 pesos—, aquella subsidiaria es una revendedora de telefonía y datos móviles en prepago, mientras que las oportunidades en territorio brasileño son tan grandes como ese país. En Brasil, además, América Móvil tiene mayor margen para crecer en televisión de paga, internet de banda ancha fija, datos móviles y voz, inclusive en la venta de capacidad satelital, dijeron especialistas.

En Brasil, América Móvil tiene 59 millones de usuarios móviles y 36 millones de suscriptores de algún servicio fijo entre televisión restringida, voz e Internet, y el ARPU combinado de sus suscriptores brasileños, medido en reales, creció 10.2% al final del 2017.
Brasil frente a México

Brasil todavía reporta ingresos por debajo de lo que la compañía levanta en su mercado insignia, México; equivalente a 51,745 millones de pesos contra 72,036 millones de pesos en el cuarto trimestre del 2017. Para el año completo, lo cierto es que los ingresos totales en pesos registraron ligeros descensos en ambos mercados: 0.02% para Brasil (205,415 millones desde los 205,455 millones de 2016) y -0.58% para México (267,586 millones desde los 269,136 de 2016). Hay que considerar que Brasil vivió una recisión que contrajo su PIB en 3.8% en 2015 y 3.6% en 2016.

Brasil y México son planetas diferentes. Tienen perfiles distintos y ofrecen oportunidades de negocio diferenciadas. “En uno América Móvil es más un entrante y en otro es más un incumbente y mientras en México tiene un perfil de bajo ARPU, en Brasil está alto y creciendo”, dijo Carlos Blanco, consultor en Dataxis, empresa argentina que realiza estudios de mercado de telecomunicaciones. “La gran diferencia son los niveles de penetración y México aparece como un mercado más cerrado a la competencia; en Brasil aún hay espacios para nuevos grandes actores”.

En televisión de paga, por ejemplo, Brasil tiene una penetración de 25% de los hogares, según Dataxis; en México es de 65 accesos por cada 100 hogares, de acuerdo con el IFT.

La empresa trata de corresponder a Brasil, siendo el único operador de telefonía móvil con cobertura nacional en ofrecer a la fecha servicios sobre tecnología 4.5G, en tanto la competencia inicia con esos despliegues.

América Móvil identificó el potencial del mercado brasileño y por eso desde hace dos años arreció la unificación de las operaciones de sus distintas subsidiarias bajo una misma estructura de negocios. Así, nombres como Embratel o NET —voz y TV de paga— poco a poco se unifican en la marca Claro, insignia de la empresa en el negocio celular. “Teniendo en cuenta todos los mercados que abarcaba, la empresa asumió con mucho esfuerzo la unificación bajo un solo mando y marca, para hacer la estructura más sencilla”, comentó Juan Gnius, analista en jefe de la consultora Telracom, especializada en telecomunicaciones móviles.