A 20 años de su publicación, repasamos “The miseducation of Lauryn Hill”, uno de los discos más hermosos que recuerde el hip-hop y soul.

“The miseducation of Lauryn Hill”, el debut como solista de la cantante y rapera Lauryn Hill, conocida también por su trabajo en el exitoso trío The Fugees, fue publicado el 25 de agosto de 1998. Los números dicen que consiguió 5 premios Grammy y vendió cerca de medio millón de copias solo durante la primera semana. Con tales hitos la figura de la artista alcanzó muy pronto el sitial de súper estrella, aunque por cierto eso no estuvo exento de problemas.

¿Qué hizo tan especial el debut de Ms. Hill? Aunque solo tenía 22 años a la hora de comenzar a componer el disco, puso en práctica todos los conocimientos adquiridos en The Fugees, proyecto no menos exitoso que compartió con sus compañeros Wyclef Jean y Pras. Tras el quiebre de la banda, Lauryn reclutó a un grupo de músicos y colaboradores para desarrollar una serie de canciones intensas y muy personales, capaces de describir la pérdida del amor, pero también tocar temas como su temprana maternidad, el quiebre de la amistad y su impronta femenina en el competitivo y machista entorno del hip-hop.

Gran parte de las sesiones del disco fueron registradas en los estudios Tuff Gong de Jamaica, por lo tanto además de conectar naturalmente con el hip-hop, R&B y soul más aventajado, las canciones tienen un ineludible filtro reggae. Además, es sabido que Lauryn Hill y Rohan Marley, uno de los hijos de Bob, tuvieron familia y crearon un estrecho vínculo artístico. Desde la inaugural “Lost ones”, donde Lauryn canta sobre la decepción de dejar a su antiguo grupo, tomando distancia con sus otrora compañeros, hasta “Can’t take my eyes off of you”, que figura como bonus track, pese a haber tenido gran éxito radial, al igual que el reivindicativo single “Doo wop (that thing)”, el contenido de “The miseducation” emerge inspirador, como una declaración de principios escrita por una joven y visionaria artista.

El disco incluye apariciones estelares como la de D’Angelo, que al momento de entrar al estudio con Lauryn para registrar la nu-soul “Nothing even matters” se encontraba a punto de publicar su obra maestra “Voodoo”, donde el cantante también comparte ideas con James Poyser, otro de los músicos convocados en el debut de Hill. Lauryn y D’Angelo dieron un nuevo impulso al soul, como parte de una ola de artistas en la que también se podía encontrar a Erykah Badu o Maxwell. Sin embargo, lo de Ms. Hill fue más allá, gracias a su capacidad de traspasar géneros, asegurando además un gran éxito comercial. La diva Mary J. Blige, que presta su talento en “I used to love him”, tema que conecta con el rap de cariz underground al samplear “Ice cream”, del Wu-Tang Raekwon, es otra de las luminarias presentes en el álbum. Lo propio hace el entonces poco conocido John Legend, que toca el piano en “Everything is everything”.


 

Pero no todo fue maravilloso en el debut de Lauryn. Canciones emblemáticas del disco como “To Zion”, dedicada a su primer hijo y que habla de las situaciones que conlleva optar por ser mamá a temprana edad, la enfrentó en una pugna legal con el compositor Che Vicious. Hill firmó todo el disco en plan “escrito y producido por mí”, lo que restó crédito y ganancias a Che y otros compositores y músicos involucrados en el preciado material.
En los años siguientes a la publicación de su obra maestra, Lauryn entró en una espiral de comportamientos erráticos, conflictos por llegar tarde a conciertos, problemas con la justicia o críticas de importantes colegas músicos. Recientemente y en medio de la gira de celebración por el vigésimo aniversario de “The miseducation” que la artista lleva a cabo, el destacado pianista Robert Glasper además de acusarla de “robar música”, refiriéndose a los créditos no declarados en “The miseducation”, comentó malos tratos cuando fue parte de su banda, en 2008. Polémicas aparte, el debut de la ex The Fugees sigue siendo un referente y a 20 años de su salida, aún suena emotivo y contingente.