Por Beatriz Pereyra

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- El proyecto deportivo que impulsará el próximo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, descansa en tres ejes: activación física, deporte social y alto rendimiento lo que implica la creación de un Consejo Rector que fiscalice al nuevo director de la Conade y echar a andar un Comité Nacional en el que, de entrada, se invertirán 8 mil 600 millones de pesos para activar a la población y así combatir el sedentarismo y los altos índices de sobrepeso y obesidad que se traducen en enfermedades crónico-degenerativas.
El plan descarta la transformación de la Conade en una secretaría de Estado y contempla el diseño de programas transexenales que permitan conseguir la cifra histórica de cuatro medallas de oro en los Juegos Olímpicos de París 2024 y sentar las bases para que México mejore sustancialmente el lugar 61 que ocupa a nivel mundial en la cosecha olímpica con un proyecto de 16 años al que se le dé continuidad.
El programa es una iniciativa ciudadana encabezada por Dieter Holtz, un exnadador mexicano, expresidente y director general del sistema universitario de la Universidad del Valle de México (UVM) y de la UNITEC quien ha estado ligado al deporte nacional también desde la asociación civil regiomontana Pro Excelencia Deportiva que durante más de una década apoyó con becas a distintos deportistas nacionales desde 1989.
En entrevista con Proceso, Holtz explica que un grupo de veinte personas colaboró en el diseño y que les tomó casi ocho meses establecer cuáles son los necesidades del deporte mexicano y cómo pueden atenderse. Para ello, analizaron los sistemas deportivos de países como Australia, Nueza Zelanda, Gran Bretaña, Canadá, Colombia, España y Brasil. Una vez concluido fue presentado públicamente, pero, dice también ignorado en el Senado y Cámara de Diputados, por el actual director de Conade, Alfredo Castillo, y por el secretario de Educación, Aurelio Nuño Mayer.
No obstante, tres días después, el empresario regiomontano Alfonso Romo Garza, coordinador del proyecto de nación de López Obrador lo contactó. En septiembre de 2017, lo sentó 10 minutos con el candidato de Morena, quien, asegura Holtz, quedó encantado. Dos reuniones más de apenas unos minutos con el líder del partido y recibió luz verde para, de la mano con el futuro titular de la SEP, Esteban Moctezuma Barragán, afinaran el proyecto con deportistas y exdeportistas.
El reto más grande es el de la activación física, la deuda que arrastran todos quienes han dirigido a la Conade. De acuerdo con Holtz, el Comité Nacional de Activación Física, que dependerá directamente de la Secretaría de Hacienda, operará con mínimo el 20 % de los 43 mil millones de pesos que el gobierno federal recauda anualmente por impuestos a alimentos y bebidas hiper calóricas.
Dice que será un trabajo transversal con otras secretarías como la del Trabajo, Desarrollo Social, de Educación y que beneficiará directamente a la de Salud para quitarle la carga financiera: el 70 % de sus recursos se destinan para el combate a la diabetes tipo 2 que genera el sobrepeso y la obesidad.
“El gran beneficiado será el sector salud que será corresponsable de crear mecanismos preventivos. Otro 20 % se destinará a proyectos de nutrición, pero eso ya le toca al coordinador de salud. Habrá recursos de todas estas secretarías para activar en escuelas y centros de trabajo a la población. En este rubro varias fundaciones ya deben estar invirtiendo otros mil millones de pesos más. Habrá un auditor externo para garantizar que haya transparencia absoluta y poder sumar más recursos de la iniciativa privada”, detalla.
En el proyecto de activación física, la Conade participará como un coordinador de las secretarías mencionadas para adelgazar el trabajo que se realiza, precisa, de forma descoordinada porque la dependencia no tiene los recursos financieros ni humanos para atender este rubro.
Este dinero es al margen de los 3 mil millones de pesos que Dieter Holtz considera que la Conade debe recibir del gobierno federal –y posteriormente de la iniciativa privada- para operar los dos primeros años. La intención es también sumar a empresarios que aporten recursos, lo cual no ha sucedido desde que se creó el Compromiso Integral de México con sus Atletas (CIMA). Holtz reconoce que existe una desconfianza legítima por el desaseo con el que los funcionarios han manejado el dinero público.
La activación física sentará las bases del deporte social. El trabajo se concentrará en el desarrollo motriz, principalmente en niños y jóvenes. La Conade se coordinará con estados y municipios para la creación de ligas inter escolares, como ocurre en Estados Unidos y Colombia, que se hacen por zona, división, estado, región y hasta llegar a campeonatos nacionales. Diferentes deportes en espacios pequeños como las escuelas que permitan a alumnos, padres de familia y maestros interactuar en comunidad.
“El deporte social no necesariamente implica llegar al alto rendimiento. Es cohesión, trabajo en equipo, unión, diversión sana. Pero sí, también pueden ser las bases para que niños y jóvenes pasen al alto rendimiento. Es imposible que la Conade tenga la responsabilidad de estos tres ejes. Se han olvidado de la activación física y del deporte social, van a decir que no, pero sí porque eso vemos. (los directores de Conade) se enfocan en el alto rendimiento, pero se enfocan mal y no existe un plan ni a cuatro años”, informa.
En el deporte social cabe el proyecto de desarrollar el beisbol infantil y juvenil del cual López Obrador ha hablado desde la primera vez que fue candidato en 2006. Considerando que este deporte es el máximo exportador porque el fenotipo del mexicano es un generador natural de talento será prioridad en la detección y para las ligas escolares y municipales. Lo mismo ocurrirá con el taekwondo donde México ha demostrado ser potencia además de que se necesitan espacios pequeños para practicarlo.
“Hay ciertos deportes que se deben utilizar para detonar esas ligas inter escolares porque generan participación de todos y dinámica de entendimiento en la comunidad”.
Otra de las encomiendas de López Obrador es que dejen de existir instalaciones por todo el país que están abandonadas o subutilizadas, sin entrenadores capacitados y sin presupuesto para su operación. Es lo que provocó la asignación indiscriminada de 3 mil millones de pesos que cada año la Cámara de Diputados ha etiquetado para infraestructura municipal.
Holtz reconoce que ese dinero muchas veces termina perdiéndose porque se asigna a los municipios y estos no lo ejercen debidamente. También que el dinero se otorga con prácticas corruptas de por medio y con empresas elegidas a discreción para ejecutar las obras. Todas estas prácticas, recalca, se van a terminar.
“Y en el tercer eje, el del alto rendimiento existe cero planeación de largo plazo. No hay un plan a 16 años creado por la Conade, pero como el director tampoco no puede estar decidiendo sobre todo habrá un Consejo Rector (denominado ADEMEX, Asociación del Deporte Mexicano), como lo hay en España, Brasil y Bran Bretaña. Ese Consejo estará integrado con ocho o diez lugares donde el gobierno federal tendrá cuatro plazas, la iniciativa privada dos, para exdeportistas y deportistas en activo dos y dos.
Otro tema sustancial es la capacitación a los 3 mil 500 entrenadores afiliados al sistema deportivo mexicano: incrementar el número y que dejen de ser empíricos. Los metodólogos bien capacitados serán una base fundamental para evitar que se repitan casos como el de Idulio Islas que, sin formación académica de por medio, se retiró del taekwondo y Alfredo Castillo lo convirtió en director de Alto Rendimiento de Conade.
Dieter Holtz no descarta cambios a la Ley General de Cultura Física y Deporte para, por ejemplo, dotar de mayores armas a la Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte (CAAD) para que no sea el presidente quien nombre a sus miembros y anticipa que la Conade podría cambiar su sede hacia la ciudad de Aguascalientes.