POR MATHIEU TOURLIERE

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- A más de un año de iniciar la investigación sobre los sobornos que pagó la empresa brasileña Odebrecht a funcionarios del gobierno de Enrique Peña Nieto, la Procuraduría General de la República (PGR) se negó hoy a “precisar el tiempo de conclusión” de sus indagaciones y a “revelar detalles” sobre las mismas.
En respuesta a un exhorto que le extendió el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) en enero pasado, la dependencia reiteró que “la investigación sigue su curso” y que está legalmente imposibilitada para proporcionar información por el “carácter reservado” del proceso, según destacó la segunda sesión ordinaria del Comité Coordinador del SNA.
En la investigación de este caso, altos directivos de Odebrecht reconocieron ante la justicia de Brasil que pagaron 10.5 millones de dólares a Emilio Lozoya Austin mientras ése coordinaba los asuntos internacionales de la campaña presidencial de Peña Nieto y, posteriormente, como director general de Pemex.
Mediante una serie de testimonios videograbados, afirmaron que realizaron los pagos a través de cuentas bancarias offshore a cambio de contratos de obra pública; lo que Lozoya siempre negó.
El esclarecimiento de los actos de corrupción de Odebrecht en la administración de Peña Nieto es una de las deudas pendientes de la PGR, junto con otros casos emblemáticos del sexenio como la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa, el espionaje ilegal a periodistas y defensores de derechos humanos o el presunto desvío de recursos federales a través del gobierno de César Duarte Jáquez en Chihuahua para financiar las campañas del PRI en 2016.
El caso Odebrecht surgió en México en diciembre de 2016, cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó un acuerdo de admisión de culpabilidad que suscribió con la empresa brasileña, en el que ésta reconocía haber pagado el soborno a un directivo de Pemex.
En febrero de 2017, Raúl Cervantes Andrade, entonces titular de la PGR, viajó a Brasil, donde tuvo acceso a los detalles del caso. Al dejar el cargo, el siguiente 17 de octubre, el priista aseguró en su cuenta de Twitter que habían concluido las investigaciones sobre “uno de los mayores esquemas de corrupción internacional que se hayan visto en América Latina y México”.
Su sucesor al frente de la PGR, el interino Alberto Elías Beltrán –que es procurador suplente–, anunció el mismo día que las investigaciones sobre los sobornos de Odebrecht “están ya concluidas”, que arrojarán un “resultado contundente” y que se procederá contra los responsables.
En noviembre siguiente, Lozoya consiguió un amparo que le permitió conocer el expediente antes de que la dependencia ejerza cualquier acción legal en su contra. Ésa fue la última vez que se mencionaron avances en el caso Odebrecht: cinco meses después, la PGR permanece muda al respecto.
En otros países latinoamericanos, el caso Odebrecht tuvo importantes repercusiones políticas: en Perú, el expresidente Pedro Pablo Kuczynski fue obligado a renunciar el pasado 21 de marzo; en Brasil, el expresidente LuizInácio Lula Da Silva fue condenado -después de un juicio muy cuestionado- a 12 años de cárcel, y en Ecuador, el exvicepresidente Jorge Glas fue sentenciado a seis años de prisión.