2018, PUGNA INTERBURGUESA

La elección de 2018 conforma un escenario de DISPUTA por la Presidencia de México, en el marco de una PUGNA INTERBURGUESA. Entre bromas y comentarios que refieren la incorporación de hombres de la OLIGARQUÍA al equipo de campaña de Andrés Manuel López Obrador, la campaña electoral camina por senderos que tornan INOCULTABLE la posibilidad de triunfo. El REPROCHE, a veces cargado de resentimiento hace declarar a un Aurelio NUÑO, flamante coordinador de “Pepe-Toño” MEADE, que sólo falta El Chapo en la lista de apoyos al IMPARABLE candidato y Jefe Máximo de Morena.
¿A qué asistimos en el presente proceso electoral? A la resolución de una contradicción INTERBURGUESA, a un choque de DOS proyectos, el del grupo ENCARAMADO en la dirección del país, representado por el PRI y el PAN y sus candidatos respectivos, el mencionado Meade y Ricardo ANAYA, planteado como la OPCIÓN “B” y el proyecto de un grupo del CAPITAL inconforme.
AGOTADO el grupo del PRI-PAN, luego de DOS periodos presidenciales en manos panistas, después de un larguísimo periodo de gobiernos priistas, sectores del capital ahora reviran hacia la candidatura de AMLO, en la búsqueda de una SALIDA pacífica al HERVIDERO de un país a punto del CAOS, con niveles de VIOLENCIA que expresan la naturaleza DELINCUENCIAL del capitalismo contemporáneo. El sistema político mexicano TRADICIONAL en pleno NAUFRAGIO, la economía soportando presiones internas e internacionales generadas, estas últimas, por el CAMBIO de dirección en el gobierno de Estados Unidos que ha colocado a México en calidad de APROVECHADO, con un Tratado de Libre Comercio (carta casi ÚNICA en la relación comercial internacional) TAMBALEANTE y un dólar apreciándose frente a un DESFALLECIENTE peso mexicano que a diario sufre fluctuaciones, temibles como los efectos de un SISMO de grandes proporciones.
Décadas de aplicación a RAJATABLA de un modelo capitalista declaradamente DEPREDADOR, condujeron a la sociedad mexicana a la TRAGEDIA de hoy. A pesar de los BENEFICIOS obtenidos por pequeños grupos, la realidad apunta al EMPOBRECIMIENTO general, la PRECARIZACIÓN del trabajo, el crecimiento brutal de la ECONOMÍA INFORMAL y la actividad DELICTIVA.
El FERMENTO explosivo conformado por lo anterior, permite entender la elección de 2018 como la de una POSIBILIDAD de encontrar un ACUERDO entre las diversas facciones del CAPITAL para intentar EVITAR la solución VIOLENTA de dos proyectos, en una curiosa SIMILITUD con los acontecimientos de México que condujeron a la Revolución Mexicana. Ahora, como entonces, DOS grupos de poder con proyectos diferentes, se preparan para CHOCAR en un proceso electoral. El reciente llamado de AMLO resume esta convicción: “Con todo respeto le digo a Germán Larrea, de la minera México, de Grupo México, que vamos a buscar con él, con Bailléres, con Slim, un acuerdo para sacar adelante al país, que los convoco a que juntos, sin pleitos, sin rencores, se logre la unidad para sacar a nuestro querido México del atolladero en el que se ha metido, entonces necesitamos de la unidad”,
AMLO ha decidido dar cobijo a los INCONFORMES, pero la inconformidad posee naturalezas diferentes: Al CAPITAL que se acercó a Morena le APREMIA la necesidad de darle CONTINUIDAD a la hegemonía capitalista a través de un proyecto que AMORTIGÜE la POBREZA y el conjunto de las contradicciones sociales que podrían conducir a la INGOBERNABILIDAD y a enormes dificultades FUNCIONALES del capitalismo, mientras que a los personeros tradicionales del PODER representados por los candidatos de la dupla PRI-PAN, les mueve la PERMANENCIA, el CONTINUISMO. Desde la OTRA perspectiva, la de los más POBRES, la de las VÍCTIMAS sociales, asistir a las URNAS en 2018 significa cambios más PROFUNDOS que aseguren una mejor DISTRIBUCIÓN de la riqueza y CASTIGAR a los responsables de la TRAGEDIA.
El tiempo se ACORTA y pronto habrá días de DEFINICIÓN.