*Está siendo vendida en el mercado negro y cuya procedencia es desconocida
Víctor Trejo Olmos
Bahía de Banderas, Nayarit; Jueves 15 de Febrero de 2018.- Denuncian venta clandestina de
carne en Bahía de Banderas, sin las medidas sanitarias y de dudosa calidad en cualesquier tienda
los consumidores pueden adquirir el producto.
Las carreras y el ritmo de vida ha sometido a los consumidores a abastecerse de sus productos en
las tiendas de las colonias a las que han llegado productos carnicos de dudosa procedencia y que
con seguridad adolecen de haber sido sometidos a las normas de higiene que dicho producto
deben pasar.
Un grupo de tablajeros denunció que son varios los meses que han solicitado a la autoridades
locales que ejecuten una inspección general en los comercios con giro de mini súper y tiendas de
abarrotes para que verifiquen la procedencia de las carnes, que para empezar ambos giros no
cuentan con la licencia de expedir el producto.
"Ahora es fácil que las tiendas pidan carne y se las lleven para venta pero nadie sabe de donde
viene. Tal vez están pagando menos pero son productos que no garantizan la sanidad que exigen
el tratamiento de la carne. Mantenerlos a una refrigeración no adecuada y mezclados con otros
alimentos trae problemas", así lo expuso Martín quien lleva en el comercio de la carne varios
años.
El problema bien pudo haber sido resuelto si la autoridad aplicará el reglamento en el que queda
definidas las responsabilidades y obligaciones de los tablajeros pero sigue siendo flexible con los
giros que amplían sus permisos sin contar con las exigencias sanitarias que imponen a los
tablajeros.
En este sentido explicaron que la mala aplicación del reglamento queda corto y afecta hasta la
Hacienda municipal, es decir mientras en otros municipios de la región, como en Puerto Vallarta,
existen acuerdos en entre las autoridades y los carniceros para que el destino de sus impuestos
sea para mejorar las condiciones del servicio y del rastro aquí en el municipio es totalmente
distinto y abona bastante a crear focos de insalubridad.
Y es que de acuerdo a su experiencia diaria la mayoría de ellos ha optado por cruzar el río Ameca y
trasladar a sus animales a Puerto Vallarta para hacer uso del rastro en donde les facilitan el
traslado en camionetas con refrigeración hasta sus comercios, lavan las viseras, les entregan los
animales totalmente desangrados y les prestan hasta por 48 horas la cámara de refrigeración para
mantener conservado su producto algo que aquí en Bahía de Banderas no sucede. El costo por

este servicio es a razón de un peso por kilo, quedándose así este impuesto en el puerto algo que
bien podría coadyuvar en el municipio nayarita.
En cuanto a la diferencia en el trato y la atención, los tablajeros consideraron que en el vecino
destino jalisciense existe un férreo compromiso con la venta de un producto de calidad apegado a
las más exigentes normas de higiene y esto lo hacen por la conciencia que hay entre el gremio y el
mismo gobierno local de que los productos serán consumidos en gran parte por los visitantes y eso
los obliga a estrechar relaciones y trabajar en equipo. Mientras que en Bahía de Banderas al
permitir la venta en las tiendas todo se puede esperar, ya sin citar cómo opera el rastro.