Mohamed tendrá que superar a sus compatriotas si quiere cumplir con las expectativas de la directiva y aficionados de la Máquina.

Por Andrés Flores

Ciudad de México, 5 de septiembre (AsMéxico).– Antonio Mohamed se uniría a una corta lista de técnicos argentinos que pasaron por el Cruz Azul. El “Turco” fue el elegido para guiar a los cementeros al título, una misión nada sencilla y una decisión poco común para la Máquina. Con su llegada, tomaría el puesto que sus compatriotas, Miguel Marín y Rubén Omar Romano tuvieron en su momento.

El primero fue Miguel Marín, quien fue nombrado en 1982, pero recibió una suspensión de un año por agredir a un árbitro, por lo que su estancia con la Máquina fue de apenas un mes y seis partidos, con dos triunfos, dos empates y dos derrotas.

Fue hasta 2005 que los cementeros volvieron a confiar en un argentino para dirigirlos, y así llegó Romano. Sin embargo, fue secuestrado a mitad del año, por lo que su momento se vio truncado. Tras obtener la libertad y recuperarse, el argentino regresó para una segunda etapa. En total, Romano dirigió 31 partidos, con 11 victorias, 9 empates y 11 descalabros.

Mohamed tendrá que superar a sus compatriotas si quiere cumplir con las expectativas de la directiva y aficionados de la Máquina.