CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Un informe interno de gastos en la Cámara de Diputados evidenció que cada una de las pasadas legislaturas implantó más dispendios en beneficio de los partidos, con la complicidad de los órganos legislativos. Por ello la bancada mayoritaria de Morena se propone aplicar drásticos recortes de hasta 25% en los rubros que no juzga indispensables o considera que están inflados para su uso político.
La Cámara de Diputados se ha convertido en un barril sin fondo que incrementa su presupuesto año con año en forma desmesurada; desde hace nueve lustros hay 500 de estos legisladores federales pero la nómina ha ido en aumento: en 2011 fue de 5 mil 293millones, mientras que hoy es de 8 mil 525 millones de pesos, según el último “informe presupuestal y financiero”.
Además, San Lázaro se ha convertido en “pista de aterrizaje de aviadores” propuestos por los partidos, según otro documento que Proceso dio a conocer el pasado domingo 16. Tan sólo en la pasada legislatura los partidos políticos emplearon a 2 mil 467 personas, entre quienes destaca, por su actual trascendencia, Octavio Romero Oropeza.
El 27 de julio Andrés Manuel López Obrador anunció que en su gobierno Romero Oropeza dirigirá Petróleos Mexicanos. En los últimos tres años, el también exoficial mayor del Gobierno del Distrito Federal (2000-2006) se desempeñó como secretario de enlace de Morena ante la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de la Cámara de Diputados cuando Rocío Nahle fungió como coordinadora de dicho partido.
Romero no aparece en el directorio de la Cámara, pero en su página web figura como “secretario de enlace”. Consultados por este semanario, asesores de diversos partidos comentaron que no lo han visto en reunión alguna, lo cual –aclararon– no implica que no trabajara.
El próximo director de Pemex tuvo un puesto en nómina de “homólogo” con un ingreso mensual de 152 mil pesos brutos, menos impuestos: cobraba un total de 109 mil pesos, además de prestaciones como fondo de ahorro, seguro de separación, seguro de vida y de gastos médicos mayores.
Al cierre de esta edición, Proceso comprobó que Romero Oropeza no había cobrado su cheque de “liquidación”, que ya se emitió y es por más de 500 mil pesos.