*A pesar del riesgo, el gobernador Echevarría prefirió la SEDENA y SEMAR en lugar de pactar con criminales
Por Servio Tulio Berumen

Tepic, Nayarit; Martes 6 de Febrero de 2018.- A pesar de que ya van más de 300 ejecutados y 400 “desaparecidos” en los 150 días de su gobierno; Antonio Echevarría García, sigue siendo el único gobernador de las 32 entidades federativas, que hasta la fecha, no ha “pactado” con ninguno de los cárteles del narcotráfico.
Aunque, todos los días se juega el “pellejo”, Echevarría García, sigue firme en su posicionamiento inicial de no establecer ningún vínculo con el crimen organizado, ni con “melón”, ni con “sandía”.
Por el contrario, el mandatario nayarita, en lugar de aceptar “Plata o Plomo”, ha recurrido a la protección y apoyo de las “Fuerzas Federales”, en este caso, al Ejército Mexicano y a la Secretaría de Marina, quiénes por medio de los operativos BOM (Base de Operaciones Mixtas), han asestado fuertes golpes contra los “cárteles del narcotráfico”, como sucedió en la balacera de la Colonia “Acayapan” o el enfrentamiento que tuvieron contra un fuerte grupo de sicarios en la carretera a San Blas o como el que acaban de sostener hace unos días contra la célula criminal de los “H2” en el ejido del Aguacate.
A éste respecto, el Gobierno de Echevarría García, en un comunicado emitido el pasado 3 de enero, echó de cabeza a los Gobiernos de Ney González y de Roberto Sandoval, de haber pactado con el crimen organizado, tras señalar, “aquí en nuestra entidad, el Poder Público y el crimen organizado, fueron en el pasado reciente, uno mismo, se asociaron en detrimento de la tranquilidad de los nayaritas”.
Y sin pensársela dos veces, el empresario se fue con todo: “Lo que hoy sucede en términos de violencia, es resultado de esos pactos vergonzantes y la disputa de un territorio que nos pertenece a nosotros los ciudadanos, a nadie más y el cual no vamos a ceder bajo ninguna circunstancia”.
Y para que no quedaran dudas, Echevarría García, descargó toda la responsabilidad del “desastre” que registra el estado a los dos últimos exgobernantes priistas: “Recomponer lo que por años otros se encargaron de corromper cuesta trabajo. La corrupción ligada a la delincuencia permeo, inclusive, en nobles instituciones como nuestra Universidad Autónoma de Nayarit”.
Después de éste comunicado, al gobernante nayarita, le llovieron señalamientos de todo tipo, desde tirar “patadas de ahogado” para justificar su inutilidad al frente del gobierno, hasta ser calificado de encabezar al “Gobierno de la Decepción”.
Lo único cierto, es que Echevarría García, que está siendo protegido por 30 “guaruras”, en forma temeraria, ha desafiado hasta el momento a los dos principales cárteles del narcotráfico en México: Al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y al Cártel de Sinaloa.
Ya que según él, no ha pactado con ninguno de estos dos grupos delictivos; cuestión que de ser cierta, se confirmaría como el único gobernador de las 32 entidades federativas, sin tener vínculos con el “crimen organizado”.
A pesar de esto, Polo Domínguez, Líder del Congreso del Estado, por aquello de las cochinas dudas y para que Toño no vaya a terminar cediendo ante la “plata” del crimen organizado, quizás previendo los momentos de flaqueza, le ha exigido públicamente al gobernante nayarita, en un par de ocasiones, “Que el Estado no pacte con el crimen organizado, porque si pacta, sería reconocer un estado fallido”.
Y aunque, Polo, reconoció que “es lamentable que haya tantas personas perdiendo la vida bajo las garras de las células delictivas, a pesar de ello, es necesario seguir firme y no se negocie con la delincuencia tal y como ha venido sucediendo en gobiernos pasados”, refiriéndose a los escandalosos gobiernos priistas de Ney González Sánchez y de Roberto Sandoval Castañeda.
Aunque nadie sabe, ni Toño ni Polo, como terminará esto, por lo pronto, los resultados en materia de seguridad pública son desastrosos, ya que en los 150 días que van apenas del “Gobierno del Cambio”, ya se registran más de 300 ejecutados y 400 “desaparecidos”, según las denuncias presentadas ante la Fiscalía General del Estado; lo que convierte, desde ahora, a la administración de Toño Echevarría García, como el Gobierno más “sangriento” en toda la historia del Estado de Nayarit, por encima de los gobiernos de Ney González y de Roberto Sandoval.