* Es acusado de corrupción, será juzgado por 16 cargos

POR LA REDACCIÓN
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- A sólo cuatro días de que la expresidenta de Corea del Sur, Park Geun-Hye, fue condenada a 24 años de cárcel por tráfico de influencias y sobornos, la fiscalía del país asiático acusó al antecesor de aquella, Lee Myung-bak, de malversación de fondos y evasión de impuestos, entre otros cargos.
Lee negó las acusaciones en su contra y denunció que la investigación es en realidad una venganza política encabezada por el actual gobierno.
La fiscalía surcoreana presentó un total de 16 cargos de corrupción contra Lee, detenido de manera preventiva desde el pasado 22 de marzo, con lo que se convirtió en el cuarto exjefe de Estado en ser llevado a juicio, después de los expresidentes Chun Doo-hwan, Roh Tae-woo y Park Geun-hye.
Lee, presidente entre 2008 y 2013, es acusado de haber recibido alrededor de 11 mil millones de wones (10 millones de dólares) en sobornos procedentes del Servicio Nacional de Inteligencia y Samsung Electronics, en nombre de la firma de piezas de automóviles DAS, que se sospecha pertenece a él.
También es acusado de recibir sobornos de otras instituciones y empresas, además de evadir impuestos, así como de abuso de poder, incumplimiento de obligaciones fiduciarias, almacenamiento ilegal de tres mil 402 documentos presidenciales y violación de la ley electoral, según la agencia local de noticias Yonhap.
La fiscalía investiga otras sospechas y planea presentar cargos adicionales contra Lee apenas sean confirmados; también busca tomar medidas para congelar los activos personales del expresidente, a fin de prevenir que enajene los activos obtenidos por corrupción.
Tras la acusación formal, el exmandatario podría ser juzgado a partir del próximo mes de mayo y, de ser hallado culpable de todos los cargos, podría enfrentar una pena de hasta 45 años de prisión.