Con la instalación y operación de tres hoteles en la zona comercial del NAIM, la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles pretendía competir con los grandes hoteles de cadena.

La cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) congeló una inversión de hasta 100 millones de dólares para construir, en la zona comercial del polígono, los primeros tres hoteles de integrantes de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (AMHM), cuya marca tentativa sería Hoteles de México, e iban a competir con grandes cadenas internacionales.

“Estamos preocupados porque se detuvo un proyecto en el que estábamos apostando en el largo plazo porque es una infraestructura que urge para el desarrollo del turismo en nuestro país. Además, sería la primera ocasión que nos íbamos a agrupar para hacer una inversión conjunta. Ahora, vamos a esperar si en Santa Lucía hay alguna opción”, comentó su presidente Rafael García.

El representante empresarial comentó en entrevista que desde hace dos años iniciaron los trabajos para crear una sociedad anónima promotora de inversión (sapi) y que ya habían reunido el monto para hacer el primer pago por los terrenos que esperaban adquirir.

Como interlocutor, ante el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), tenían al secretario de Turismo, Enrique de la Madrid, quien impulsaba el proyecto por el impacto económico que representaba en creación de empleos.

Se planeaba que la AMHM tuviera en el desarrollo una participación de 3% y el resto fueran inversionistas de todo el país y que aportarían diferentes montos.

En la primera etapa se pensaba tener un hotel con 150 habitaciones de cuatro estrellas y en el largo plazo llegar a tres inmuebles en un total de 500 habitaciones en una superficie de unos 200 km que ya habían visto como parte del proyecto Ciudad Aeropuerto que el GACM tendría ahí con restaurantes, centros comerciales y hoteles.

“Siempre apostamos a que se terminaría el aeropuerto de Texcoco porque sería un polo de desarrollo económico para los municipios aledaños y crearía empleos, que tanta falta hacen”, refirió García.

Sobre la opinión que tienen sus representaciones hoteleras en el país, refirió que hay incertidumbre por la manera en que se pueden tomar las decisiones porque la consulta que determinó cancelar la terminal en Texcoco “simplemente” no es una muestra representativa de la sociedad.

“No podemos evitarlo, la hotelería tiene preocupación de que no se concrete un proyecto que tiene más de 25 años de estudios. En el caso de Santa Lucía hay que empezar de cero y eso nos tomará tiempo a pesar de la promesa de terminar ese aeropuerto en tres años”, explicó el representante del sector.