*La mitad de la población nayarita no alcanza a cubrir sus necesidades de alimentación, asegura economista de la UAN
Por: Mildra Benítez Robledo

Tepic, Nayarit; Jueves 28 de Diciembre de 2017.- Aun cuando en Nayarit hay grandes hoteles en la zona turística del Estado y en los últimos años la inversión en infraestructura por parte de la Federación ha sido muy importante, esto no ha sido suficiente para que los nayaritas tengan una calidad de vida óptima.
Tal afirmación se deriva de las declaraciones del economista y maestro de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), Julio Plasencia, quien aceptó que las condiciones en general de la Entidad, no son buenas, ejemplo de ello, es que los sueldos de los trabajadores están por los suelos, a tal punto que aun cuando tienen un empleo, este no alcanza ni si quiera para comprar la canasta básica.
El sueldo promedio de un trabajador en el Estado, según los últimos datos es tan solo de 5 mil 30 pesos, cantidad insuficiente para el 37 por ciento de la población, que no alcanza a cubrir con su ingreso las necesidades de alimentación, por lo tanto, los nayaritas, ni si quiera tienen resuelto su problema alimentario, lo que considera es grave, pues quien tiene trabajo debería de tener para comer, al no ser así, se genera el fenómeno llamado “pobreza laboral”.
Sin embargo este sector no es el que tiene un mayor problema, pues hay un 15 por ciento de la población que está en pobreza extrema, es decir, que no tienen para alimentarse y alrededor de 385 mil personas presentan algún grado de vulnerabilidad en cuestión de pobreza.
Ante estos datos duros, considera indispensable que el gobierno estatal en turno construya buenas políticas públicas, ya que las ejercidas en la administración anterior fracasaron, dado a que no es posible que ni la gente que trabaja, tenga para mantener a su familia.
Para concluir, Julio Plasencia, añadió que Nayarit no tiene una economía sólida, pues depende del gobierno, inversiones, remesas para poder subsistir, es por eso que no existe un crecimiento económico.