* Los recibe con albergue instalado a medias

Por Sara Pantoja

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- En un albergue que el gobierno capitalino apenas empezaba a instalar en el estadio Jesús Martínez “Palillo” en la Ciudad Deportiva, alcaldía de Iztacalco, la madrugada de este domingo comenzaron a llegar los primeros integrantes del éxodo centroamericano.
Se espera que hacia el miércoles 7 sumen unas tres mil personas y se queden al menos una semana.
En conferencia a las afueras del estadio, la ombudsperson Nashieli Ramírez, informó que hasta las 13:00 horas de este domingo se tenían contabilizadas unas 470 personas, incluidos 17 niños, -70% hombres y 30% mujeres-.
No obstante, calculó que entre hoy y mañana podrían llegar otras mil, que partieron por la mañana desde Puebla. Para el miércoles, sumarían entre tres mil y cinco mil, por los que ya partieron de Córdoba, Veracruz, y quienes saldrán de Huixtla, Chiapas.
a funcionaria informó que en la operación del “puente humanitario” que coordina la CDHDF, participa el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), entre otras organizaciones sociales que ayudarán a dar la información jurídica necesaria para que los migrantes decidan si solicitan asilo o refugio, o bien, si continúan su camino hacia EU.
“Estamos preparados para atenderlos los días que se queden”, dijo Ramírez Hernández, con quien coincidió el secretario de Gobierno, Guillermo Orozco, quien dijo que el gobierno local tiene garantizada la ayuda humanitaria consistente en cobijas, colchonetas, agua, alimentos, además de servicios médicos y hasta psicológicos, “por el tiempo que sea necesario”.
Aunque no quiso dar un estimado del presupuesto que se invertirá en el operativo, el funcionario comentó que el estadio tiene capacidad para atender hasta a cinco mil personas al día. Agregó que dentro de esas instalaciones solo hay 20 policías, mientras que afuera habrá un operativo de patrullas “para garantizar la seguridad en el entorno”.
La presidenta de la CDHDF, Nashieli Ramírez, aclaró que, bajo los estándares de los derechos humanos, el albergue será un “espacio abierto y de libre tránsito”, aunque habrá medidas de seguridad para los migrantes. Ante la pregunta de si en el “puente humanitario” incluirá ayuda de autobuses para que los migrantes sigan su camino, descartó la posibilidad: “Nosotros no vamos a atender ninguna cuestión de movilidad”.
Rosa Icela Rodríguez, próxima secretaria de Gobierno en la siguiente administración, aseguró que realizan una labor de “acompañamiento” a la emergencia humanitaria con las autoridades capitalinas. Destacó el carácter “hospitalario” de la Ciudad de México y enfatizó que durante su estancia los migrantes que viajan en familia deben permanecer unidos.
La próxima funcionaria destacó que por la mañana, la jefa de gobierno electa, Claudia Sheinbaum, se reunió con el jefe de gobierno, José Ramón Amieva, y la ombudsman, para comentar los detalles del operativo.
Los funcionarios llamaron a los capitalinos a acudir a los centros de acopio instalados en las 16 alcaldías y el Zócalo para llevar principalmente zapatos, ropa y calcetines para niños, así como chamarras de todas las tallas, debido a que los migrantes, provenientes de zonas calurosas, visten ropa ligera que les será insuficiente para soportar las bajas temperaturas en la ciudad y durante su avance hacia el norte del país.
En la coordinación del “puente humanitario” participa el gobierno federal con la labor de “acompañamiento” y servicios de seguridad, según explicó a proceso.com.mx, Manuel Cuevas, subdelegado de la delegación federal en la Ciudad de México de la Secretaría de Gobernación (Segob).
En entrevista, rechazó que en el albergue haya policías federales ni personal del Instituto Nacional de Migración (INM). “Sólo hacemos un acompañamiento, la cabeza de la organización la tiene la Comisión de Derechos Humanos” de la ciudad.
Albergue a medias
Con síntomas de gripa y tos, pero sobretodo, el cansancio de su caminar desde el pasado 12 de octubre, cuando salieron de Honduras y demás países de Centroamérica rumbo a Estados Unidos, hombres y mujeres acompañados de niños y adolescentes llegaron al estadio “Palillo” Martínez y recibieron cobijas, pan y bebidas calientes como parte de los primeros apoyos coordinados entre la CDHDF y el gobierno de la CDMX.
Los primeros llegaron “de aventón” en camionetas y carros particulares desde las primeras horas de este domingo. No obstante, tuvieron que acostarse a descansar en las gradas de cemento del estadio, debido a que aún no estaba terminada la instalación de la carpas con colchonetas para cubrirlos del frío y la lluvia y que, según las autoridades tienen capacidad para 800 personas.
De hecho, durante el recorrido de las autoridades con la prensa, se observó que dentro de la carpa ni siquiera había tarimas, apenas unos cartones y maderas que evitaban caminar sobre el pasto y el lodo ocasionado por la lluvia.
Dicho atraso ocurrió, pese a que, desde el pasado 24 de octubre las autoridades capitalinas, encabezadas por la CDHDF, anunciaron la realización del “puente humanitario” y previeron que los primeros migrantes podrían empezar a llegar a la ciudad desde el viernes 2.
En el albergue, la Secretaría de Desarrollo Social (Sedeso) instaló un comedor comunitario, pero los primeros alimentos que dieron fueron atole y tamales. Hacia las 11:00 horas, capitalinos llegaron en una camioneta con cajas de pan de dulce que comenzaron a repartir por su cuenta, hasta que personal de esa dependencia les pidió que llevaran el alimento a dicho comedor.
El DIF colocó un par de mesas con actividades lúdicas para los niños y llevó payasos para darles un poco de alegría, luego de los difíciles días que han pasado en el trayecto.
La Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (Sederec) ofreció ayuda en la coordinación con organizaciones sociales que acompañan al éxodo para tener comunicación con el consulado de los países originarios de los migrantes. Además, llevó chamanes o médicos tradicionales para ofrecerles ayuda espiritual.
En tanto, la Secretaría de Salud instaló tres carpas pequeñas para hacer revisiones a los migrantes que lo requerían y, con ello, darles los medicamentos necesarios.
Por la tarde, alrededor de 400 migrantes que llegaron por su cuenta a la Casa del Peregrino, en la alcaldía de Gustavo A. Madero, y fueron trasladados en autobuses del gobierno local al albergue de la Ciudad Deportiva.