Apostador de Cuacos

El 27 de marzo de 2018 se cumple un año de la captura del “Ex-Fiscal Diablo”, Edgar Veytia Cambero y; todavía muchos trabajadores de la Fiscalía General de Nayarit le lloran y le rinden pleitesía debido a que los dejaba robar y participar como socios de los despojos que les hacía a los nayaritas. Los Ministerios Públicos consignaban sólo los expedientes que les decía su jefe y, retenían los que les ordenaba. La supuesta justicia era selectiva; ordenada por el fiscal omnipotente. Su palabra estaba por encima del Congreso, de jueces y ministros. La Prensa se le rindió al grado de candidatearlo y, no había día que no saliera en notas y declaraciones donde paradójicamente terminaba diciendo: “Nayarit no es tierra fértil para la delincuencia”. A este engendro servía gente que él mismo había corrompido; y por lo observado, le siguen sirviendo abogados, MPs y secretarias que trabajan en la Fiscalía.
La información que me mostraron es una evidencia de que al más viejo estilo de espías y traidores se comportan los trabajadores y ministerios públicos en la Fiscalía; ya que sin ninguna lealtad a su titular, el licenciado Petronilo Díaz Ponce Medrano, entregan información a los indiciados, acusados de despojos, extorciones y asesinatos. La misma gente que trabaja para la Fiscalía, es la que filtra la información que está en los expedientes violando el principio de secrecía que debe tener esta información. Esto es muy grave tomando en cuenta que las personas denunciadas servían al “Fiscal Diablo”, Edgar Veytia y; no se tientan el corazón para suprimir a quien les estorba. Con la fuga de información corren peligro las personas que se animaron a interponer denuncias ahora, en el cambio de gobierno.
Esta fuga de información era de esperarse toda vez que, en la Fiscalía, la gente que trabajaba para Edgar Veytia sigue en los mismos puestos; sigue arraigada a los vicios de la extorsión y a la fidelidad para el Fiscal Diablo. ¿Por qué traicionan a su nuevo jefe, Petronilo Díaz Ponce? Porque el Diablo los tenía como socios y confidentes, donde todos ganaban con los despojos y las extorsiones. Ahora se sienten obligados a taparles a sus compañeros y socios de jauría. Pero, además, el haberlos dejado en sus mismos puestos les da la ventaja de copiar expedientes y pasarlos a sus amigos y socios indiciados por las demandas interpuestas.
La Fiscalía debe tomar cartas en el asunto por el peligro en el que se encuentran los denunciantes de extorsiones, despojos y asesinatos. Esta situación es muy grave porque la información que les pasan a los indiciados les sirve para amenazar e intimidar a sus acusadores. Es un caso preocupante que los trabajadores de una fiscalía violen la secrecía de expedientes para consignación; pero más preocupante es la ingenuidad de los jefes del nuevo gobierno. Da la impresión que tienen arreglos con Sandoval y con el mismo “Ex-Fiscal Diablo”. ¿Por qué digo esto? Porque hemos visto que llevan 14 propiedades incautadas del Ex -Rector de la UAN, Juan López Salazar y de su socio. Pero no hemos observado que incauten bienes del ”Fiscal Diablo” ni del “Señor de los Caballos y el Sombrero” y; de tantos otros del “Cártel de la Gente” que llegaron encuerados al gobierno y ahora son prominentes empresarios, dueños de fincas y ranchos.

Esperamos que el Fiscal, Petronilo Díaz Ponce ponga orden en sus subalternos y que; los de la Comisión de la Verdad y la Justicia (encabezados por Rodrigo González Barrios) no pierdan la fe; que sigan interponiendo denuncias de todos los despojados; pues más vale un día con la frente en alto, que de rodillas toda la vida.