Una inusual floración de algas, conocida como marea roja, ha atraído a muchos a la playa con la esperanza de presenciar el impresionante espectáculo.

De acuerdo con Michael Latz de la Institución de Oceanografía Scripps en la Universidad de California en San Diego, la marea roja actual está compuesta de dinoflagelados, incluyendo uno – Lingulodinium polyedra – que es bien conocido por exhibiciones bioluminiscentes. La gran concentración de pequeños organismos hace que el agua parezca rojiza durante el día. Pero el verdadero espectáculo ocurre por la noche, cuando cualquier perturbación física, como el movimiento de una ola, hace que los organismos emitan luz.

Los dinoflagelados son básicamente plantas diminutas que pueden nadar, explicó Sullivan. Al igual que cualquier planta, requieren ciertas condiciones (nutrientes, luz, calor) para prosperar, y cuando las condiciones son adecuadas, su población puede explotar, creando una floración masiva.

Sullivan comparó el proceso por el cual los organismos crean luz para iluminar palos, que contienen dos sustancias químicas que crean un resplandor fluorescente cuando se mezclan. De manera similar, los dinoflagelados contienen una enzima y una proteína que, cuando se alteran, se combinan y liberan un rápido destello de luz. Cada ola o pez que pasa, dijo, es “como romper un palo de luz”.

Los científicos no saben con certeza por qué los dinoflagelados desarrollaron esta capacidad de crear luz. Una teoría es que el destello de la luz podría asustar al depredador principal de los organismos: crustáceos microscópicos conocidos como zooplancton. Otra teoría, que Sullivan llamó la “hipótesis de la alarma antirrobo” es que la luz atrae a los peces que a su vez se aprovechan del zooplancton, protegiendo a las algas de que se las coman ellas mismas.

Otra cosa que hacen los dinoflagelados es producir toxinas, razón por la cual las mareas rojas a menudo se toman como una señal de no ir al agua. Pero según Latz, las especies involucradas en la marea roja actual no producen compuestos peligrosos.

Las mareas rojas peligrosas pueden producir suficiente toxina para envenenar peces y otras especies marinas. Uno de estos compuestos es la saxitoxina, una neurotoxina que tiende a afectar a los humanos cuando consumen mariscos contaminados. Otro subproducto de las floraciones de algas nocivas es el ácido domoico , cuyas altas concentraciones han surgido como una seria amenaza para los lobos marinos de California y otros mamíferos marinos.