Por Martín Elías Robles

Polvos de aquellos lodos

Qué tal, amigo lector; hoy es lunes 11 de junio. Día de San Bernabé. Ahora que estamos en estos andares del proceso electoral, en verdad que mucha gente nos hemos quedado sorprendidos de las cosas que se rumoran en la política, sobre el inmenso dinero que dicen fluye muy por debajo de la mesa y los topes de campaña para apoyar a candidatos y estrategias electorales. En todo el país andan circulando millones y millones de pesos con los que se apuntalan las candidaturas. En esta nación tan pobre, cómo no habría de significar algo importante la supuesta compra de votos, cuando nuestro pueblo tiene hambre. Entiendo que pedir reflexionar el voto y actuar con plena conciencia debe ser la postura de cada mexicano, pero también comprendo que para algunos cristianos llevar 500 o mil pesos a casa de un jalón y sin hacer nada, es una tentación irresistible, o más bien casi obligada, cuando pocas veces se presenta la oportunidad de medio llenar la alacena familiar. Vaya usted saber. Por otro lado, y sin hacernos de la vista gorda, resulta increíble enterarnos que los políticos, los partidos, y la gente de alcurnia y poder en este país, muchas veces se prestan al llamado juego sucio, a la mentira y a las peleas de lodo con la única intención de llevar a sus candidatos al triunfo electoral, siempre con estrategias ilegales, corruptas y carentes de moralidad. Eso es la política de esta nación. Decían por ahí que es como comer suciedad sin hacer gestos, por decirlo de la manera más gentil y menos grosera… LOS CANDIDATOS NAYARITAS SE SIENTEN HECHOS A MANO. Realmente no entiendo que les está pasando a algunos de los candidatos a la senaduría y las diputaciones federales, quienes se han estado negando a dar entrevistas a algunos medios de comunicación y periodistas. Cuando se supone que deben aprovechar los espacios para dar a conocer sus propuestas de campaña, se esconden para no atender a los medios, y sólo aparecen cuando les conviene; mire usted qué curioso, algunos candidatos y candidatas sean vuelto divas, inaccesibles, como que sienten que la virgen les habla, vamos, como hechos a mano, ya le contaré en la próxima columna más a detalle, con nombres y apellidos de estos ingratos que ya se sienten en su curul del Congreso de la Unión, y todavía no han logrado nada … DE LA SELE Y OTRAS PENURIAS. Qué pasa cuando el pan está escaso y el circo es de muy mala calidad. Porque si algo es cierto, es la enorme cantidad de pobres que han ido en aumento estos últimos años en el país. Razones, las que sean; la crisis mundial, la falta de empleos, o la pésima estrategia del gobierno para diseñar programas de productividad que motiven en las empresas la inversión y el crecimiento sustentable. Y para colmo de males, ahí sí, pegándole al sentimiento de los mexicanos, lo mal que juega la sele. Digo, para muchos el hambre y el desempleo pueden pasar, pero que la Selección Mexicana ande tan mal cuando sólo faltan unos cuantos días para que inicie el Mundial de Fútbol, eso sí es preocupante. Aunque si de algo estamos seguros los aficionados al fútbol, es que México aunque nos duela y nos repatee, es un equipo bastante malito que si pasa de la primera ronda en la competencia mundialista será un verdadero milagro; una realidad a la que nos negamos cuando imaginamos ver al “Chicharito” levantando la Copa FIFA. Hoy los mexicanos deberíamos estar más preocupados por exigir a las autoridades federales soluciones a problemas como la falta de empleo, de estabilidad económica, de desarrollo sustentable, de educación básica, y de salud, entre otras prioridades. Más que estar pensando en el sueño guajiro de ver campeona a la selección nacional; la preocupación debiera estar centrada por ejemplo, en quién nos gobernará los próximos seis años. Que ironías tiene la vida; si supieran los miles de desempleados, los trabajadores mal pagados, y la gente que todos los días sufre para llevarse un taco de algo a la boca, la cantidad de millones de dólares que con su férreo fanatismo deportivo le generan a las empresas del espectáculo; que con el sólo hecho de sentarse a ver a su selección por la televisión le llenan los bolsillos a los Azcárraga y a los Salinas Pliego, los dueños de estas empresas televisivas que le sirven al gobierno para llevar el circo que mantiene ocupados a los mexicanos. No, el problema no es la Selección Mexicana, a fin de cuentas el equipo verde también es un vehículo para las asociadas pretensiones económicas de quienes los manejan. Pero si es una tristeza que mientras millones de mexicanos están preocupados por saber qué pasará con su equipo, el país esté lleno de problemas de toda índole. El gobierno sabedor de la fórmula ancestral, como en la época de los romanos, ofrece pan y circo barato a la ciudadanía. Mire usted, amable lector, “donde quiera se cuecen habas” ya ve aquí en Nayarit, los candidatos de la contienda electoral también andan por colonias y pueblos llevando sus regalos y diversiones para ganar adeptos.

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