Por Martín Elias Robles

*A propósito de la corrupción
*En el mar la vida es más sabrosa

Qué tal, amigo lector; hoy es sábado 24 de marzo, día de San Epigmenio. Entrando al tema que nos ocupa, déjeme decirle que, negra es la suerte de los mexicanos que ancestralmente hemos vivido inmersos en el mundo de la corrupción, desde los tiempos en que los españoles llegaron para conquistar al pueblo Azteca. Dicen los historiadores que la cadena de corruptelas se engendró cuando la famosa Malinche sirvió de intérprete a Hernán Cortés, quien la volvió su amante, y así con una aliada tan inteligente logró doblegar a los indígenas. Los siglos pasaron, los gobiernos se instauraron, pero la corrupción ha permanecido haciéndose cada vez más grande entre los sectores políticos, económicos y sociales de la nación. Stephen D. Morris, en su definición de corrupción, ha señalado: “La corrupción es el uso ilegal del poder público para el beneficio privado”, luego lo sintetizaría como el uso arbitrario del poder. La verdad, en mi opinión, amable lector, la corrupción no es otra cosa que el resultado de una sociedad desorganizada; el fondo del problema no está en la inefable conducta delictiva, está en el sistema y la estructura que se ha desarrollado en los gobiernos, donde existen las grietas que permiten las maniobras ilegales; en el recuento de los daños cabe recordar que los malos servidores públicos también son ciudadanos. Un ejemplo que expone el tema de la corrupción en toda su expresión, se presentó en el sexenio del ex Presidente, don José López Portillo, cuando de 1976 y hasta 1982 México vivió una etapa donde una pandilla de pillos no sólo se apoderó de los espacios gubernamentales, de las arcas públicas, sino que se dedicaron a infringir la ley abusando del poder en contra de millones de mexicanos; desde entonces la reputación de políticos, presidentes, gobernadores, diputados, senadores, y alcaldes municipales ha estado por los suelos, situación que a la mayoría de los políticos en el país al parecer no les incomoda en lo absoluto, pues la estela de corrupción sigue muy marcada, gracias a quienes ya por estos tiempos continúan robando sin misericordia alguna, y bajo la complacencia de las autoridades que debieran combatirla. Respecto al tema, el dramaturgo Georges Bernanos, señalaba “El primer signo de la corrupción en una sociedad que todavía está viva es que el fin justifica los medios”…. EN EL MAR LA VIDA ES MÁS SABROSA.Iniciaron estos días calurosos, primaverales, y con ellos la Semana Santa. Más allá de la celebración católica que millones de mexicanos acatan religiosamente, los días de vacaciones son maravillosos para salir de la monotonía de nuestras vidas, para cambiar de aires y relajar el cuerpo, a fin de buscar regresar a las actividades cotidianas recargados de nuevas pilas y vibras positivas. Bueno, siempre que las vacaciones las planeemos de manera desenfadada, en la firme intención de no estresarnos por nada; porque precisamente de lo que se trata es de vivir experiencias que nos lleven a pasar buenos momentos. Aunque en estas fechas los productos alimenticios y los servicios turísticos suelen estar por las nubes, la verdad es que con un poco de ingenio podemos salir avante con los gastos económicos. Hay a quienes el dinero no les representa ningún problema, qué bueno que así sea. Pero, mire usted, amable lector; cuando uno se decide a salir de vacaciones no hay poder humano que lo detenga; mi padre que en paz descanse, era de los que en Semana Santa nos llevaba de vacaciones hubiera o no dinero; los miércoles por la tarde nos íbamos al súper para llenar la cajuela del auto con pan, atunes, mayonesa, refrescos, servilletas y hasta sardinas; luego el jueves muy tempranito salíamos rumbo a la Peñita de Jaltemba en Bahía de Banderas, para pasarnos tres inolvidables días de asueto, a veces rentando habitación, otras con amigos y otras durmiendo en el auto, pero nunca dejábamos de ir, como le digo, con dinero o sin dinero. Así que no hay razón para amargarse. En Nayarit existen lugares preciosos para vacacionar, aunque sea de ida y vuelta: hay arroyos muy apetecibles, lagunas hermosas y encantadas. Tenemos las playas más extraordinarias del mundo, y un enorme paraíso con una amplia vegetación. De tal manera que no existen pretextos para pasar unos días fuera de serie. Y si por alguna razón no se puede salir más allá de la periferia del municipio de Tepic, en esta zona hay albercas públicas y lugares de aguas termales para recibir un merecido descanso. En fin, una semanita de asueto en la que esperamos a usted le vaya muy bien, no olvide tener mucho cuidado en la carretera, revisar bien su auto, y manejar con bastante precaución. La recomendación como siempre le digo, es que no se deje robar por los comerciantes abusivos. Mantenga seguras sus pertenencias en el hotel, y por favor, acuérdese de regresar con algo de dinero para pasar los días previos a la esperada quincena, de tal manera que no tenga que salir corriendo a las casas de empeño donde precisamente esperan estos días para hacer su agosto con la gente necesitada.

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