* Los acusan de un cúmulo de delitos

POR VERÓNICA ESPINOSA

SAN LUIS POTOSÍ, SLP.– Los Gallardo vuelven a la carga para permanecer en el poder en San Luis Potosí. Sin nadie que los detenga, Ricardo Gallardo Juárez pretende su reelección como alcalde de la capital del estado; entre otras anomalías, acostumbra adjudicar obra pública sólo a sus empresas. Su hijo José Ricardo Gallardo Cardona, detenido en 2015 por lavado de dinero y crimen organizado –sospechoso tras comprar un violín de cinco millones de pesos– quiere llegar al Congreso de la Unión. Ambos, cargando a cuestas su riqueza inexplicable; sólo en ocho años pasaron a tener de una a 30 propiedades, todo, bajo el cobijo del PRD.
En la sombra de la administración pública, el alcalde de la capital potosina, Ricardo Gallardo Juárez, y su hijo José Ricardo Gallardo Cardona incrementaron exponencialmente su patrimonio. Ambos buscan que la “Gallardía”, denominado por ellos como su sello personal, los lleve a ganar la reelección en el ayuntamiento y un lugar en el Congreso de la Unión, respectivamente, bajo las siglas del PRD.
De acuerdo con el Registro Público de la Propiedad y del Comercio, de 2010 a la fecha, los Gallardo pasaron de tener una empresa avícola endeudada con Bachoco a 30 propiedades que en conjunto valen poco más de 78.5 millones de pesos.
Lo anterior, sin contar los bienes que están a nombre de sus esposas, que en conjunto valen al menos 100 millones de pesos.
Cuando ganó la Presidencia Municipal de Soledad de Graciano Sánchez, en 2009, Gallardo Juárez vivía en una casa de dos plantas en la colonia Industrial Aviación. Al término de su cargo, en 2012, habitaba una residencia de 400 metros cuadrados en El Pedregal, uno de los fraccionamientos más lujosos de la ciudad. Pese a que su esposa figura como dueña del inmueble, en el registro público no aparece el valor del mismo. Sin embargo, en la zona cuestan cinco millones de pesos, en promedio, los predios que son más pequeños que el del alcalde.
Durante su paso como gobernante de Soledad de Graciano, también se hizo de dos terrenos: el primero es de nueve mil 950 metros cuadrados en una zona conocida como Los Noyola. El segundo, de casi seis mil metros cuadrados, en la colonia Tercera Grande.
En casi una década, el actual alcalde de San Luis Potosí adquirió al menos 17 inmuebles, cuyo valor, en la mayoría de los casos, no aparece en los registros públicos oficiales. De los que sí hubo constancia, el monto en su conjunto asciende a 42.5 millones de pesos.
Entre sus bienes destacan cinco parcelas adquiridas en mayo de 2012 en el ejido Milpillas. Según los folios 352387, 352388 y 352389, la extensión total de esos terrenos es de 124 mil metros cuadrados. Tampoco aparece el costo de la transacción, pero todos fueron comprados a una misma persona.
En 2014, ya enfilado para contender por la alcaldía de la capital estatal, Gallardo Juárez se hizo de una vivienda por dos millones de pesos que usó como casa de campaña.
Ligado al crimen organizado
Heredada por su padre, José Ricardo Gallardo Cardona asumió la alcaldía de Soledad de Graciano en 2012. No terminó su encargo porque en enero de 2015 solicitó licencia para buscar la gubernatura de San Luis Potosí. Sin embargo, tampoco pudo contender porque elementos de la Procuraduría General de la República (PGR) lo aprehendieron por delincuencia organizada y lavado de dinero.
El entonces director en jefe de la Agencia de Investigación Criminal, Tomás Zerón de Lucio, explicó que el seguimiento sobre José Ricardo comenzó cuando éste compró un violín de cinco millones de pesos y lo incluyó en su declaración patrimonial al comenzar su trienio.
El funcionario federal expuso que la declaración de bienes no coincidía con un salario de 30 mil pesos mensuales e ingresos por 150 mil pesos derivados de sus empresas y reportados por el sospechoso.
Según los registros públicos oficiales, la familia dejó de comprar propiedades durante 2015, tiempo en que estuvo recluido José Ricardo, quien salió días antes de comenzar 2016 por falta de pruebas.
Si bien logró su libertad, la sentencia de amparo del Segundo Tribunal Unitario del Quinto Circuito asentó que Gallardo sí desvió 209 millones de pesos del erario a cuentas de su familia, mediante una clínica que prestaba servicios a los trabajadores del municipio.
En sus investigaciones, la PGR acusó que los desvíos de fondos se hicieron de la clínica Wong hacia tres empresas del propio José Ricardo, dos de ellas creadas a finales de julio de 2010: Inversión Creativa de Desarrollos Inmobiliarios SA de CV y Tangamanga Continental SA de CV.
Según registros oficiales, Inversión Creativa también fue utilizada entre 2010 y 2014 para adquirir predios con un valor total de 38 millones de pesos que, en algunos casos, dieron lugar a proyectos residenciales.
De las propiedades de José Ricardo Gallardo destaca el de Parrodi 303 por sus datos contradictorios. Al inicio de su gobierno municipal reportó que le costó tres millones y medio de pesos, aunque en el registro de la propiedad aparece con un valor de 1.2 millones de pesos.
En las empresas de Gallardo Cardona aparecen como comisario quien fuera su tesorero municipal, Salvador González Martínez, y como apoderada legal, su entonces directora de Recursos Humanos, María del Carmen Gutiérrez.
En Inversión Creativa de Desarrollos Inmobiliarios está como accionista minoritaria Verónica Williams Méndez, cuyo nombre aparece en el registro público como la persona que vendió dos departamentos por 2.4 millones de pesos en la colonia Garita de Jalisco, en la salida hacia Guadalajara, a María del Pilar Cardona, madre de José Ricardo.