Por Alejandro Gutiérrez
MADRID (apro).- El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, dio instrucciones para permitir que el barco Aquarius, con más de 629 inmigrantes y refugiados rescatados, entre ellos 123 menores de edad, atraque en el puerto de Valencia, después de que Italia y Malta lo dejaron a la deriva al cerrar sus puertos.
Los inmigrantes y refugiados fueron rescatados por esta embarcación de ayuda humanitaria que gestiona la organización no gubernamental SOS Méditerranée, sin embargo, se le están terminando las provisiones.
na periodista del diario El País, a bordo del barco, informó que el viaje a Valencia serán unas 700 millas náuticas, unos tres días, y según los cálculos de los responsables del barco no disponen de comida para tanto tiempo, por lo que habría que recoger suministros en otro puerto de camino a Valencia.
El presidente Pedro Sánchez escribió en Twitter: “He dado instrucciones para que España acoja al barco #Aquarius en el Puerto de Valencia. Es nuestra obligación ofrecer a estas 600 personas un puerto seguro. Cumplimos con los compromisos internacionales en materia de crisis humanitaria”.
La portavoz del gobierno valenciano, Mónica Oltra, criticó que “en pleno siglo XXI no es posible que haya 600 personas a la deriva en el Mediterráneo, en un Mediterráneo que se está convirtiendo en una fosa común cuando siempre ha sido un puente. Queremos abrir el corredor de la esperanza”.