El capital humano consiste en los conocimientos, habilidades y salud que la gente acumula a lo largo de sus vidas.

Bali, Indonesia. – México ocupa el lugar 64 de 157 países en el ranking de capital humano que presentó el Banco Mundial. En una escala de 0 al 1, le corresponde a nuestro país una calificación de 0.61, similar a la de Argentina, Trinidad y Tobago, Georgia y Qatar.

Este índice que fue dado a conocer en Bali, Indonesia, en el marco de la reunión anual del FMI-Banco Mundial, pretende medir y comparar las diferencias entre los países en lo que se refiere a educación, salud y posibilidades de supervivencia de una persona en su infancia. De acuerdo con los resultados, un niño mexicano tendría 99% de posibilidades de vivir hasta los cinco años. De cada cien niños mexicanos, 88 tendrían un desarrollo normal y doce tendrían problemas de desarrollo, con alto riesgo de tener limitaciones cognitivas y físicas para toda la vida.

El objetivo del Banco Mundial es subrayar la importancia de la educación y la salud como fundamentos del progreso económico. El capital humano consiste en los conocimientos, habilidades y salud que la gente acumula a lo largo de sus vidas. Estas cualidades permiten a la gente contribuir de manera productiva a la sociedad, al mismo tiempo que desarrollar una vida digna que permita elevar sus estándares a lo largo del tiempo.

En la parte más alta del ranking se encuentran cuatro países asiáticos, Singapur, Corea del Sur, Japón y Hong Kong, acompañados de Finlandia en el top 5. Estos países han hecho de la inversión en educación y la salud una de sus estrategias más importantes para erradicar la pobreza y para salir de la trampa de los ingresos medios. Al fondo de la tabla, predominan países africanos, Chad, Sudán del Sur, Niger y Mali. El único país no africano en la parte más baja de las calificaciones es Yemen, que se ubica en el número 145 del ranking.

Este índice aspira a ser un referente global, “queremos que sea imposible de ignorar, porque medirá periódicamente las consecuencias de no invertir en capital humano, expresada en la productividad perdida en la próxima generación de trabajadores”, dijo Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial en la ceremonia de presentación.

El proyecto Capital Humano del Banco Mundial pretende comprender mejor cómo se produce y acumula el capital humano en todo el mundo. Con la información generada buscaría elaborar recomendaciones de política pública para incrementar de manera más rápida la calidad de sus recursos humanos. Con una mejor medición, el organismo financiero multilateral aspira a incrementar el compromiso de los gobiernos para mejorar la calidad de servicios clave como son la salud y la educación.

En los países que tienen la menor inversión en capital humano, el análisis sugiere que su fuerza de trabajo será entre un tercio y la mitad de productiva de lo que hubiera sido, si se hubiera invertido para otorgarles salud y educación de calidad comparables a las que tienen los países que mejor invierten. A la edad de 3 años, un niño nacido en un hogar con todas las facilidades ha escuchado 30 millones más palabras que un niño nacido en un hogar en situación de desventaja socioeconómica. En la medida en que los niños van creciendo, el costo de las intervenciones para cerrar la brecha se va haciendo más onerosas, dice el informe.

La premisa es que la mayoría de los países invierten menos de lo que deberían en educación y salud de calidad, entre otras cosas porque no saben lo que les cuesta esa no inversión. “Invertir en la gente no tiene un retorno tan evidente como invertir en la construcción de un puente o una carretera…invertir en un niño no tendrá un retorno evidente, sino hasta que ese niño haya alcanzado la edad para unirse a la fuerza de trabajo”, dice el documento dado a conocer por el Banco Mundial (que tiene una portada con imágenes de un mural de Diego Rivera). Un beneficio adicional de realizar esta inversión es fortalecer el capital social, afirma el estudio del Banco Mundial, “la gente que vive en una sociedad más educada confía más en los demás y es más tolerante”.

El proyecto Capital Humano tiene tres componentes:

La medición comparada entre países.
Un programa de investigaciones sobre las políticas públicas relacionas con el capital humano.
Un conjunto de acciones para incrementar la inversión en capital humano.