Por Verificado2018

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Las del próximo 1 de julio serán las elecciones con menos presupuesto asignado para el rubro de observación electoral, y hasta ahora las que cuentan con menos ciudadanos acreditados por el INE para cumplir con dicha labor, de acuerdo con Verificado2018.
La iniciativa de periodismo colaborativo, de la que Proceso forma parte, identificó una reducción de 68% en los recursos asignados al Fondo de Apoyo a la Observación Electoral (FAOE).
n conjunto, el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) entregaron un millón 253 mil 150 dólares para este año. Esa cifra es la más baja que ha registrado el FAOE para elecciones federales desde que se creó, en 1994.
También este año, por primera vez, la Secretaría de Gobernación no aportó recursos para ese Fondo que busca incentivar la participación de la sociedad civil con el fin de supervisar los comicios. El dinero provino únicamente del INE y del TEPJF.
A pesar de ser las elecciones “más grandes de la historia de México”, en las que se disputarán tres mil 406 cargos políticos, hasta el momento los registros aprobados por el INE para los ciudadanos que participarán como observadores electorales suman menos de la mitad que en 2015 (al 19 de abril sólo dos mil 546 habían sido aprobados).
Además, las cifras del INE muestran que de las mil 715 solicitudes para participar como observadores electorales –presentadas por 133 organizaciones de la sociedad civil–, la institución sólo aprobó 716.
Al corte del 23 de abril, 112 visitantes extranjeros fueron acreditados. Y la fecha límite para solicitar ser observador concluye el próximo jueves 31.
Por su lado, el Comité Técnico de Evaluación del FAOE apoyó 29 proyectos de los 174 presentados por las asociaciones, enfocados en temas como la protección de derechos político-electorales del ciudadano, equidad de género en la contienda y fiscalización, entre otros.
En entrevista, María Marván, investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas y coordinadora del área electoral de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), subrayó que la observación electoral “tiene un papel crucial de legitimidad” y es una “salvaguarda” para situaciones críticas.
“Ese recorte es una decisión del gobierno, ellos tienen que asumir la responsabilidad de haber asumido este riesgo. Pero desgraciadamente no es algo que tengan que justificar de alguna manera frente a la opinión pública”.
La reducción –agregó– podría ocasionar “un problema”, pues en estas elecciones puede haber “graves consecuencias en la legitimación” de los resultados.