* Existen préstamos ilegales no autorizados, reveló Lomelí Payán

Por Verónica Ramírez

El desfalco financiero en la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN) asciende a más de mil millones de pesos y no a la cifra de 400 millones que ha trascendido en los tribunales, tras el escándalo del saqueo indiscriminado al Alma Máter, presuntamente por el “desaparecido” ex rector, Juan López Salazar y sus secuaces.
El director de la Unidad Académica de Derecho, Humberto Lomelí Payán dijo tener conocimiento de que existen diferentes préstamos ilegales ante el banco interacciones que no fueron autorizados por el Consejo General Universitario para obtenerlos.
Desde ahí viene el trasfondo de todo el problema y de que hay cuestiones irregulares financieras en la universidad, las hay, recalcó.
Y lo sabe de primera manos porque durante la pasada campaña a la sucesión rectoral de la Alma Máter, como candidato recibió varias denuncias de los propios trabajadores y académicos entorno al saqueo universitario.
“Sabemos que es mucho más dinero del que de alguna manera se especifica en los medios de comunicación”.
Al cuestionarle los medios de comunicación a cuánto dinero se refería, afirmó que a más de mil millones de pesos “en un desfalco a la universidad”, y creyó que es cierto porque el presunto culpable, Juan López Salazar, no ha salido a desmentir los rumores.
Pero no solamente, el ex rector es el único culpable, hay más personas que estuvieron cerca de él durante su función que saben a profundidad cómo está la situación.
Si bien jurídicamente, el asunto lo desconoce totalmente porque el rector tiene su equipo legal, este mismo viernes ofrecerá sus servicios a Ignacio Peña.
“Vamos a ofrecer las capacidades jurídicas que nosotros tenemos de manera natural en la Unidad Académica de Derecho a efecto de presentar jurídicamente, de manera muy objetivo este asunto que aqueja no solo a la universidad sino a la sociedad nayarita”, afirmó el directivo.
Lomelí Payán, subrayó que debe actuarse a fondo porque se requiere recuperar la confianza y credibilidad de la universidad por parte de la sociedad.
“Al igual que en todas las instituciones en general, vemos que hay una crisis de confiabilidad en las mismas y es muy importante que nosotros como universidad, entremos como detonantes en este sentido, para de alguna manera, limpiar nuestra institución y de ahí, inicie toda la limpieza de las demás instituciones”.
Y es que a parte del saqueo indiscriminado de los recursos universitarios, hay otro tema que ha llenado de lodo a la Máxima Casa de Estudios y es el tema de los aviadores que cobran sin trabajar e inflan la nómina universitaria.
“No solamente son aviadores los que cobran y no devengan su trabajo ahí, sino aquellos que ven a la universidad como un segundo o tercer empleo. La universidad debe de ser el primer empleo, no por la cuestión económica que se percibe sino por lo que se ofrece”.
Y es que no hay mejor manera que ofrecer desarrollo a la sociedad que a través de la educación, -en este caso- superior.

Compartir
Artículo anteriorLapsus
Artículo siguienteBestial asalto