• Esto se debe a la débil regulación para la compra, venta y posesión de equipo considerado de uso exclusivo de las fuerzas armadas

México; Domingo 11 de Agosto del 2019/agencias.- La Fiscalía General de la República hizo una estimación en la cual dice que al año ingresan ilegalmente al país unas 250 mil armas de fuego, entre ellas armas largas (AK-47), granadas de diversos tipos, lanzacohetes, cohetes, lanzagranadas y ametralladoras, en ese rubro las llamadas Barret calibre 50 que tienen capacidad para derribar aeronaves.
En tanto, de acuerdo con cálculos de un programa de la Universidad de San Diego, California, que fueron citados por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), se estima que cada año más 200 mil armas de fuego cruzan de contrabando a través de la frontera entre Estados Unidos y México.
En ese contexto, la historia del tráfico de armas es lo que no se ha contado de la guerra contra las drogas que ha tenido impacto no sólo en México, sino en toda América Latina, declaró en entrevista telefónica con La Jornada David A. Shirk, del proyecto Justicia en México, de la Universidad de San Diego, California, uno de los pioneros en analizar el camino ilegal de armas de Estados Unidos.
Shirk, quien es coautor del reporte La ruta de las armas: estimaciones del tráfico de armas a través de la frontera EU-México, publicado en marzo de 2013, explica que el flujo ilícito es resultado casi natural de la dinámica de un mercado gris en la zona limítrofe.
Ello toda vez que mientras en Estados Unidos la regulación de la venta y el movimiento de este armamento de una persona a otra está muy descontrolada, las normas en México para la adquisición legal de estos objetos son muy estrictas.
En un texto titulado Tráfico de armas EU-México, la cancillería explica que el problema se agravó desde que en 2004, en Estados Unidos expiró la prohibición federal de armas de asalto, que restringía la fabricación, transferencia y posesión de armas semiautomáticas para uso civil.
En un reporte de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito que data de 2010, esta agencia ya advertía que Estados Unidos es una fuente conveniente de armas para criminales en México.