*Al jefe de Gobierno le urge concretar esa obra porque en septiembre proyecta destaparse rumbo a la Presidencia de la República.

Por Sara Pantoja y Areli Villalobos
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso). El dinero es el motor que impulsa a la Línea 7 del Metrobús. El gobierno capitalino y empresarios allegados buscan explotar un mercado publicitario y comercial multimillonario. Y la prisa de Miguel Ángel Mancera por erigir la nueva ruta sobre Paseo de la Reforma se explica también por ambiciones políticas: al jefe de Gobierno le urge concretar esa obra porque en septiembre proyecta destaparse rumbo a la Presidencia de la República.
Detrás de la construcción de la Línea 7 del Metrobús sobre el Paseo de la Reforma –el corredor vial más emblemático de la capital del país– se oculta toda una red de intereses económicos que el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, pretende opacar con argumentos ambientalistas y de movilidad.
Según se desprende de los contratos y permisos asignados –copias de los cuales tiene este semanario– la idea del gobierno capitalino es explotar comercialmente Paseo de la Reforma – calzadas Misterios y de Guadalupe.
En los términos del acuerdo se establece que dicha actividad dejará a Medios de Publicidad ganancias por 11 millones 570 mil pesos anuales durante un periodo de 10 años, según establece la cláusula del contrato quinta, relacionada con las contraprestaciones.

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