*Es un pacificador en la zona de fuego de Guerrero

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Como obispo de Chilpancingo-Chilapa y administrador apostólico de Ciudad Altamirano, Salvador Rangel tiene a su cargo una zona devastada por el crimen. Por eso, afirma en entrevista, tiene claro que la prioridad del país es frenar el derramamiento de sangre y ya dialoga con algunas de las partes en conflicto. De ahí su apoyo a la propuesta de Andrés Manuel López Obrador, de bajar los índices de violencia mediante la “amnistía” y el perdón a los delincuentes que acepten abandonar las actividades criminales.
El obispo de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, apoya abiertamente la propuesta de Andrés Manuel López Obrador de otorgar “amnistía” a las bandas de narcotraficantes.
“Yo estoy de acuerdo con esa amnistía, siempre y cuando ayude a alcanzar la paz en México”, dice contundente el obispo Rangel, quien por su lado lleva alrededor de dos años dialogando con los líderes del narcotráfico que operan en Guerrero.
Recalca el prelado: “La inseguridad y la violencia son el problema número uno de México, de modo que debemos poner todo lo que está de nuestra parte para alcanzar la paz. Y si ahora López Obrador propone una amnistía para alcanzarla, pues estoy de acuerdo con él.
“Desde el punto de vista cristiano, la ley está para el hombre y no el hombre para la ley. Así, no debemos ser esclavos de las leyes aunque estemos en un estado de derecho.
Las leyes deben servir para que los hombres vivan en paz y en concordia, pues de lo contrario no habrá ningún progreso”.
–Sin embargo, levanta mucha polémica la propuesta de López Obrador de dar amnistía y perdonar a los narcos –se le plantea.
–Así es, y muy posiblemente se oponen a esta propuesta las personas afectadas por la violencia o quienes han perdido algún ser querido. Pero no podremos avanzar si seguimos insistiendo en el rencor y en la venganza. Yo no estoy de acuerdo con quienes sostienen la consigna de “ni perdón ni olvido”. Simplemente no estoy de acuerdo, pues para la Iglesia el camino a seguir está precisamente en el perdón, en levantarse y seguir adelante.
Para el obispo es además muy “significativo” el hecho de que López Obrador, precandidato de Morena a la Presidencia, haya lanzado su propuesta en Quechultenango, dentro de su diócesis.