Un poco de todo

Antonio Simancas Robles

Creemos que solamente a un grupo de cínicos y desvergonzados, como los dirigentes del PRI en Nayarit se les puede ocurrir impugnar los resultados de las elecciones del pasado 4 de Junio, en particular la de gobernador, habida cuenta de que Toño Echevarría García le ganó con una diferencia abismal de votos a Manuel Cota, más del 15 por ciento de la votación, que son alrededor de 70 mil votos; a pesar de todos los trinquetes, regalo de despensas, compra de votos con dinero del gobierno, obligar a los trabajadores y funcionarios de confianza a trabajar abiertamente y en días hábiles a favor del partido tricolor y sus mediocres candidatos, impuestos por el gobierno.
Resulta una verdadera aberración y falta absoluta de civilidad que tengan el valor de inconformarse con los resultados, pues si las elecciones hubieran sido limpias, el PRI habría salido con peores resultados; hay que reconocer que el Senador Manuel Cota tuvo el sentido común y la integridad de reconocer que los resultados no lo favorecieron al quedar en segundo lugar.
Ahora resulta que el perdedor  de la presidencia de Tepic, que quedó en cuarto lugar, Carlos Saldate, ahora multimillonario zar del transporte en Nayarit y persona cercana a ex-fiscal Veytia, quiere impugnar los resultados de la elección de la alcaldía de Tepic, que por el efecto de la alianza con la presencia de Toñito Echevarría, ganó claramente el maestro Javier Castellón Fonseca, seguido de cerca por la potranca Ivideliza Reyes.
Lo que pretende hacer Saldate, equivale a que Layín impugnara la elección del gobernador, ganada ampliamente por Toño Echevarría, porque los resultados le fueron adversos, y también quedó en el cuarto lugar, igual que Saldate, lo cual es completamente absurdo, sobre todo porque los funcionarios del IEEN (Instituto Estatal Electoral de Nayarit), también fueron puestos o impuestos por el gobierno estatal.
Hay que reconocer que el PRI y sus rémoras del PANAL y PVEM, perdieron abrumadoramente las elecciones por varias razones, ampliamente conocidas:
PRIMERO: Los partidos políticos que integraron la alianza triunfadora “JUNTOS POR TI” PAN, PRD, PT y PRS, supieron unirse en torno a una candidatura nueva y fuera de la actividad política, Antonio Echevarría García, joven empresario, no militante de ningún partido, fué candidato ciudadano, por lo tanto, libre de compromisos con las mafias partidistas, lo cual le generó más credibilidad en la sociedad civil, que ya está harta del saqueo que han realizado muchos de los políticos y funcionarios, de las dos últimas administraciones tricolores de las que han surgido muchos políticos y funcionarios millonarios, como por ejemplo Gianni Ramírez y Carlos Saldate, entre otros.
SEGUNDO: Por el hartazgo del ciudadano común y corriente con el gobierno estatal y con el federal por su mal desempeño, ambos gobiernos rodeados de colaboradores señalados, en gran mayoría, como corruptos.
TERCERO: El gobierno impuso a la gran mayoría de los candidatos a todos los puestos de elección popular, excepto la gubernatura, casi todos señalados como ineptos y soberbios por los propios empleados. NO SE PODÍA GANAR CON ESOS CANDIDATOS.
La pérdida por el tricolor de la gran mayoría de puestos de elección popular, se debió también al desmantelamiento y eliminación sistemática que emprendieron los dos gobiernos estatales anteriores, quienes se deshicieron  de los verdaderos priístas de muchos años, que eran gente conocida del pueblo para imponer a sus amigos y colaboradores sin arraigo ni experiencia, jóvenes burócratas ambiciosos e impreperados para servir, pero ávidos de dinero y poder, pero sin ningún mérito político ni social; al PRI estatal le dieron la puntilla con el nombramiento de Jesús Ríos Lara como presidente del Comité Directivo  Estatal.
Así, el tricolor se fué retirando de sus militantes para volverse una dependencia más del Ejecutivo Estatal.
Lo mismo ocurrió en éste sexenio a nivel nacional con el antes invencible PRI, se lo acabó Peña Nieto con los burócratas sin militancia que ha impuesto en su Comité Directivo Nacional, como Enrique Ochoa Reza, (Clavillazo), quien hasta llegó a negar hace algunos años su militancia tricolor, pero ahora lo habilitaron como priísta.
Lo anterior ha hecho que el partido tricolor, cada vez pierda más elecciones, pero sobre todo, que muy probablemente perderá la presidencia de la república en 2018, por las mismas razones que perdió Nayarit; que la gente está harta de tanta corrupción e impunidad, lo cual hará posible el triunfo de López Obrador y su partido MORENA.
¿Usted qué opina, amable lector?
Sus críticas y comentarios al correo:
despachosimancas@hotmail.com
Ver comentarios anteriores en la página: www.desimancas.com

DEJA UNA RESPUESTA