Por: Martín Elías Robles

SABADEANDO EN LA COLUMNA

     Qué tal, amigo lector; hoy es sábado 21 de septiembre de este 2019, que a diferencia de otros años ha resultado un poco más estable para la nación, quizá con problemas  económicos y de inseguridad pública, pero con la esperanza de que éstos pendientes puedan ser superados. Por lo menos el nuevo gobierno federal está intentando poner orden y acabar con la corrupción que es la madre de todos los problemas. Estamos a tres meses de que concluya el año, y seguramente la expectativa que tenemos los mexicanos respecto al bienestar social será positiva, aunque los adoradores del neoliberalismo opinen lo contrario, me refiero a quienes construyeron su imperio de poder a costa del sufrimiento del pueblo, a los que se enriquecieron robando y abusando de la gente, a los que hoy critican las políticas democráticas de López Obrador, a los que piden un cambio en meses, cuando ellos no lo consiguieron en 80 años de estar en el poder. En fin, es un nuevo tiempo para construir y reconstruir, Roma no se hizo en un día… CONGRESO DE NAYARIT REFORMA LEY DE SALUD. Las reformas a la Ley de Salud fueron aprobadas por unanimidad por la Trigésima Segunda Legislatura del Congreso del Estado. En Nayarit, de acuerdo con información del Centro de Salud Mental del municipio de Tepic, de enero de 2002 a la fecha se han registrado más de 65 mil 805 personas con síntomas de ansiedad, demencia, depresión, esquizofrenia, bipolaridad y trastornos mentales diversos. Con información del Departamento de Salud Mental de la Secretaría de Salud, de 2002 a 2011 se registraron 63 mil 805 personas con padecimientos mentales, de los cuales  más de 17 mil deambulan por los municipios. El presidente del Congreso, diputado Leopoldo Domínguez González, reconoció el trabajo hecho por la diputada Claudia Cruz Dionisio, y se refirió a que “la estadística dice que el 12 por ciento de la población ha padecido, padece o padecerá en algún momento de su vida un trastorno de salud mental: hago votos para que la autoridad estatal en salud atienda esta nueva norma en bien de los nayaritas”… TAMPOCO LA AMARGURA ES BUENA. Yo no sé por qué en este mundo hay gente tan amargada, tan dada a vivir criticando a los demás, molestando por molestar; tristemente no se dan cuenta que sus amarguras no son otra cosa que el reflejo de sus complejos, de sus frustraciones, sus malas pasadas. Los reniegos y mordacidades finalmente acaban por corroer el alma noble de estas personas que sin saberlo enferman como consecuencia del envenenamiento de su corazón. Y mire que amargados los hay de todas formas, colores y sabores; las suegras ingratas, las nueras insatisfechas, los hijos de María Morales, los jefes inconscientes, los trabajadores incultos, los políticos, y ahí sí, habría que ramificar el accionar de estas personas porque muchos actúan de acuerdo a las circunstancias de su existencia; los políticos verdaderos y exitosos que están tan escasos no entran en este mundo de iracundas frustraciones; pero que tal los olvidados, los resentidos, los mentirosos, los obsesionados. En esta vida hay gente que sufre por ser así, porque aunque usted no lo crea también la amargura es un sufrimiento que no se calma con las maldades a los demás. Es penoso apreciar a alguien derramando todo su odio y rencor con el cinismo a flor de piel, es lamentable escuchar que se hable de mala manera de las personas cuando no están presentes, hay valores que no se deben perder, como el respeto a los demás, la dignidad, que se pierde cuando nos dejamos llevar por las banalidades de la calle y los ataque arrabaleros que son falta de sosiego en el alma. Mi abuela que era una mujer de valores morales muy rectos, no permitía que en su casa nos secreteáramos unos a otros pues consideraba una falta de respeto esta acción, cuando por mala suerte nos tocaba presenciar alguna riña en la calle siempre nos decía que no contempláramos estos actos de barbarie. Al paso de los años uno agradece las enseñanzas de los grandes que son formación para el futuro, aunque ciertamente la casa, la colonia, el entorno social, la educación, son puntos esenciales para templar el carácter. La amargura es un sentimiento  que se puede revertir siendo positivos, viendo la vida con amor, tratando de entender realmente a los demás, aceptando que la vida nos da nuevas oportunidades para ser mejores, para rediseñarnos, para emprender nuevos proyectos, para hacer amigos sinceros, para encontrar un nuevo amor; el pasado no tiene por qué ser un costal de penas con lo que tengamos que cargar; si ayer hubo cosas que nos lastimaron, hay un presente que con inteligencia se puede volver a nuestro favor. Creo que aunque se diga lo contrario, las personas pueden cambiar para bien, sé de alguien que cambió radicalmente su vida, que de ser una persona negativa, oscura, se volvió una persona llena de luz que sirve a los demás, que es guía espiritual, ¿Cómo lo hizo? De la mano de Dios, con una fe ciega y el enorme deseo de cambiar. robleslaopinion@hotmail.com