Dr. Héctor Amaya

Caminando hace unos días por la plaza principal de Tepic, pasé por un paralibros en donde se exhibían en el suelo, diversos libros para leer gratuitamente, me paré, me llamó la atención uno, lo tomé, era de León Tolstoi, escritor ruso, ¿De dónde viene el Mal?, de la editorial Educal, bellamente ilustrado y traducido al zapoteco, lo tomé y me senté en una banca y lo leí, se resumía más o menos  así:

Un ermitaño vivía en el bosque sin tener miedo de las bestias feroces, un día estaba estirado bajo un árbol, allí mismo se había reunido para pasar la noche con un cuervo, un  palomo, un ciervo, y una serpiente, se pusieron a dialogar sobre el origen del mal en el mundo.

El cuervo decía: el mal viene del hambre, cuando comes por el hambre que tienes, subido arriba de una rama y granando, todo te parece risueño, bueno y alegre, pero estate solo dos días en ayunas y no tendrás ni fuerza para mirar la naturaleza, te sientes inquieto , no estás bien en ninguna parte, no tienes ni un momento de reposo. El hambre mata a muchos de los nuestros, así todo el mal viene del hambre.

El palomo decía para mí ,el mal no viene del hambre. Todo el mal viene del amor. Si viviéramos aislados no tendríamos que padecer tanto, por lo menos estaríamos solos a sufrir, pero vivimos siempre por parejas, y quieres tanto a tu compañera que ya no tienes reposo. Y cuando se te aleja un poco te encuentras perdido .Y te pones a buscarla si tu compañera se ha perdido, ya no comes, no bebes, sólo ,haces que buscar y llorar …mueren muchos así, entre nosotros. Todo el mal no viene del hambre, viene del amor.

La serpiente decía: No, el mal no viene del hambre, ni del amor, sino de la maldad .Si viviéramos tranquilos, sino buscáramos desazón, todo iría bien, pero si una cosa no es como la queremos, nos alteramos  y todo nos hace perder la cabeza. Solo pensamos en descargar la rabia sobre alguien, y, locos, silbamos, nos atornillamos y miramos de morder .Y no tenemos piedad de nadie , morderíamos al padre, la madre y el furor acaba por perdernos. Todo el mal, viene de la maldad.

El ciervo decía: No, no es de la maldad, ni del amor, ni del hambre que viene el mal, sino del miedo. Si pudiéramos no tener miedo, todo iría bien, tenemos los pies ligeros cuando corremos y somos vigorosos. De un animal pequeño nos podemos defender a golpe de cuernos, de uno grande podemos huir, pero no podemos dejar de tener miedo. Otras veces te ves perseguido por una bestia feroz y precisamente lo que haces es correr hacia el peligro, acto seguido por evitar un perro ,madrigueras de un cazador, después lleno de miedo, corres sin saber dónde das un salto y vas de volteretas para precipicio donde encuentras la muerte. No duermes más que con un ojo, siempre alerta, siempre asustado. No hay tranquilidad, todo el mal viene del miedo.

Entonces dijo el ermitaño, no es del hambre, ni del amor, ni de la maldad, ni del miedo, que vienen nuestras desgracias ,.ES DE NOSOTROS MISMOS , que viene el mal, puesto que somos quienes engendramos el hambre ,el amor ,la maldad  y el miedo ,concluyó de hablar el ermitaño.

El mal viene desde que el ser humano es engendrado, cuando se produce la fecundación, si uno de los padres practica el mal o quizá los dos, es violento, agresivo, asesino, ladrón, viola, comete actos violentos, ese nuevo ser que se está gestando ,que viene en camino, traerá el miasma(herencia) syphilítico (.condición autodestructiva y destructiva),desde el punto de vista de la medicina homeopática ortodoxa.

En su libro “Apuntes sobre los Miasmas”,el que fuese mi Maestro en la Escuela de Posgrado de Homeopatía de México A.C, el Dr. Proceso Sánchez Ortega,(qepd) afirma: ”En lo mental el syphilitico miasmático será abierta o veladamente encaminado a la violencia, ya en sus reacciones para con su familia o en la sociedad, zahiriendo a los suyos por el menor pretexto o arengando a las multitudes a empuñar las armas o realizando actos de terrorismo, así en las riñas callejeras, o en las contiendas internacionales, considerará adecuada la muerte de un individuo, así como la explosión de una bomba nuclear sobre una población. En este paciente, agrega el Dr. Proceso, reconoceremos el rencor, el odio, la crueldad, el desprecio para los otros, celos irrefrenables, deseo de matar o suicidarse, de destruir, la evidencia de maldad, el furor y la rabia solapados o prontos a estallar”, concluye.

El psiconalista mexicano Santiago Ramírez, en su libro, el cual recomiendo, INFANCIA ES DESTINO, dedicó un largo tiempo a  estudiar las infancias de sus pacientes,y descubrió que todos ellos repetían patrones de conducta que provenían de una experiencia traumática de su infancia.

La predisposición genética tiene una influencia para toda la vida, no podemos negarla, nuestra niñez nos marca irremediablemente, para bien o para mal, afirma el Dr. Santiago Ramírez, pero no determina nuestro destino.,y agrega: lo aprendido en la infancia está ahí, pero ya adulto, decide qué hacer con ello, toma decisiones que sellarán su futuro para bien o para mal, ya sea el camino de las drogas, el alcohol, robar, matar o el camino del estudio.

Por último, para disminuir la maldad en el mundo, será necesario que los individuos tomen medicinas naurales, especialmente la Homeopatía, porque además de no dañar al organismo, puede tratar la herencia syphilítica, además de que la mujer que se trata con homeopatía puede lograr un mejor parto (eugenesia),libre de malformaciones y asegurar una descendencia más sana física y mentalmente. La homeopatía además de reforzar el sistema inmunológico, limpia, desintoxica al organismo cargado de toxinas. La mujer embarazada debe saber de los beneficios de la homeopatía desde los primeros días de gestación. HAY QUE DAR HOMEOPATIA A LOS NIÑOS DESDE EL NACIMIENTO.