¿ESTARÁ TERMINANDO EL CRISTIANISMO? IV
La Falta de Evangelización

Por Luis Melgar Carrillo. (lumelca@live.com.mx):

La evangelización es uno de los cinco ministerios para la iglesia cristiana, que quedaron establecidos desde el principio. El apóstol Pablo fue un misionero, y en sus cartas menciona la importancia de evangelizar. El mismo fue un evangelizador.
En los últimos dos siglos, muchas iglesias cristianas enviaron misioneros a otros continentes como Africa, Asia y Oceanía. Generalmente los enviados fueron personas que trataron de implementar principios cristianos a pueblos con tradiciones religiosas ajenas. Por ejemplo, se evangelizó a budistas, mahometanos, a paganos de religiones primitivas del Africa y en general a ateos.
Hoy día ese gran esfuerzo casi no se está haciendo. Para muchas iglesias el campo misionero ha caído en desuso. En la actualidad hay gran cantidad de denominaciones cristianas que no están evangelizando. Evangelizar es una indicación muy clara que dejó establecida Jesús para todos los discípulos. Por otra parte algunas iglesias han desistido de realizar la gran comisión evangelizadora, como consecuencia de su falta de “poder” espiritual, mencionada en textos anteriores.
Es difícil que sin señales y prodigios resulte atractivo para una persona no convertida al cristianismo, considerar un cambio de corriente espiritual. Al fin y al cabo los budistas o mahometanos basan sus doctrinas en escritos que han estudiado por generaciones. Muchos de sus escritos contienen principios morales semejantes a los que contienen las escrituras cristianas.
Actualmente la evangelización se hace presentando las escrituras bíblicas a cristianos de otras denominaciones. El crecimiento que han tenido hoy día algunas iglesias cristianas, es más una rapiña de fieles, que una evangelización. Se le llama evangelizar al esfuerzo por trasladar a los fieles de una iglesia cristiana a otra iglesia, también cristiana.
En vez de buscar a personas que no hayan sido convertidas al cristianismo, lo que se busca es presentar mejores interpretaciones del evangelio. En ese sentido, algunas iglesias se han esmerado por escudriñar las escrituras. Hay grupos que se han convertido en verdaderos expertos en Biblia.
Lo que presentan finalmente son doctrinas diferentes que sirven de base para el convencimiento de creyentes, que ya se congregan en otras denominaciones cristianas. Algunas iglesias tratan de presentar sus reflexiones y doctrinas mediante la visita de casa en casa a familias que ya tienen alguna cimentación de la fe en Jesucristo. Otras lo hacen predicando en parques públicos y en centros de afluencia de personas.
Muchas veces el esfuerzo por presentar doctrinas exóticas, tiene como único propósito engrosar las filas de sus congregaciones, cuyo fin último es tratar de acaparar los diezmos y ofrendas de los prosélitos que logren reclutar.
Una reflexión interesante es tratar de comprender la razón por la cual, teniendo la misma Biblia como base, hay tantas doctrinas diferentes. Algunas denominaciones han desarrollado puntos doctrinales que se contrapuntean, con las doctrinas de otras iglesias también cristianas. Inclusive hay doctrinas que presentan conclusiones muy alejadas de lo que literalmente se puede interpretar de la lectura sensata y reposada de la Biblia.
Muchas iglesias no están buscando febrilmente el cumplimiento de la gran comisión, ya que lo que se ha venido llamando evangelización es la presentación de argumentos atractivos a creyentes que de alguna manera ya se estaban congregando en otras denominaciones también cristianas. Esto se hace, con el propósito de sacarlos de sus congregaciones, para llevarlos a su cobertura espiritual.
La evangelización es un ministerio que en general se practica muy poco. Cuando alguna iglesia toma acciones para la evangelización, comúnmente, toma decisiones erróneas en cuanto a la manera de implementarla. Visitar en casa a personas que no son verdaderos necesitados es un esfuerzo relativamente inútil. Si por el esfuerzo de visitas fuera, todo el mundo se habría volcado hacia las congregaciones que visitan de casa en casa.
Jesús dijo que había venido por los afligidos, por los pobres, por los quebrantados de corazón, para dar libertad a los cautivos, y por los oprimidos. La verdadera oportunidad de evangelizar se presenta cuando alguna persona que no practique una religión, está pasando por una gran aflicción.
Es probable que en su lecho de enfermo una persona que se haya alejado de los principios cristianos vuelva sus ojos a Dios. Ante un inminente divorcio es probable que un necesitado vuelva su corazón hacia su creador. Quien tiene un hijo drogadicto es proclive a conocer los caminos de Dios, de los cuales se había apartado.
El señor Jesucristo lo sabía y por esa razón se enfocaba a los necesitados. Sin embargo Jesús lo hacía con “poder”. Daba señales como convertir el agua en vino, multiplicar los panes y los peces, caminar sobre las aguas, limpiar leprosos, dar vista a los ciegos, resucitar muertos y tantos otros milagros. La iglesia primitiva también tenía ese poder espiritual y también hacía milagros.
No es suficiente tener el mensaje correcto del Evangelio. Las iglesias se enfrentan a las fortalezas satánicas, que también tienen su cuota de poder. Los obstáculos para evangelizar se comienzan a presentar cuando el esfuerzo se hace sin el “poder que el Espíritu de Dios puede impartir”. La consecuencia final de esta falta de evangelización, se ha evidenciado en Europa. En ese continente hay un decrecimiento real del cristianismo en relación a otras doctrinas extrañas, como el islam o el yoga.
El tipo de milagro de Jesús, que aparece registrado con más frecuencia en los cuatro evangelios es la liberación de demonios. Jesús mismo dio instrucciones antes de su partida, que los discípulos lo practicaran. Hoy día el crecimiento de la drogadicción es una nueva forma de posesión satánica. La evangelización puede encontrar un campo fértil en las docenas de cautivos en ese tipo de vicios. Es una oportunidad hacia el cual, el cristianismo puede reencontrar su crecimiento.