LA ACTIVIDAD

Por Luis Melgar Carrillo. Teléfono de casa 160 28 09

El despliegue de energía creadora es la fuerza que hace posible la realización de las cosas. Es la “actividad”, la que conduce a que cristalicen los resultados. En esta línea de pensamiento, aquellos que inspiren a los demás para que actúen con entusiasmo, y lo alcanzan, en esa proporción conducen para que se alcancen las metas. Una manera de inspirar para que los demás tengan diligencia y traten de esforzarse, es mediante el ejemplo.
Aquellos que desean ganar influencia ante los demás, encuentran una manera de alcanzarlo, en proporción a lo que las otras personas observan. El entusiasmo personal del líder se evidencia por la constancia en permanecer en plena actividad. Hasta en la manera de hablar se muestra esa propensión. Una persona que camina rápido, y que ejecuta en poco tiempo lo que le corresponde causa admiración. La persona dinámica, activa, entusiasta y ferviente trabajadora despierta esos sentimientos. Para ser líder, favorece, que se esté en la disposición anímica y mental para el ejercicio permanente de la actividad.
Es conveniente que un jefe esté dispuesto en cualquier momento, a ejecutar cualquier trabajo, dentro de la organización que dirige. Lo anterior significa que para hacerlo, los jefes deben de dominar muchas de las acciones que implementan sus subalternos. Por ejemplo, un jefe de producción, deberá estar preparado para operar los distintos equipos de su jurisdicción. Indudablemente que para hacerlo deberá tener la disposición de querer aprenderlo a hacer.
Cuando se presentan problemas en el manejo de estas máquinas, y el jefe los resuelve mediante su accionar, habrá ganado importancia a los ojos de los que lo observan. Es una manera de captar la buena voluntad de todos los miembros. Su ejemplo sirve como catalizador para encauzar lo que ejecutan sus subalternos.
Se ha sabido de muchos dueños de grandes empresas, que ponen a sus hijos en posiciones de menor relevancia para que aprendan y dominen lo que se hace en las diferentes dependencias de la organización. Por ejemplo al inicio de las actividades, este hijo comienza por barrer las instalaciones. Poco a poco este hijo va ascendiendo dentro de la escala administrativa, de tal suerte, que llega a conocer y comprender los pormenores de las diferentes áreas de trabajo.
Una persona entrenada así estará con la disposición de mostrarle a las personas involucradas, la manera en que se deben hacer las cosas. Su disposición para ejecutarlas rápidamente y con acierto, es una fuente de inspiración para el resto de los trabajadores.
Un ejemplo de este dinamismo y disposición, es el impacto que puede causar cuando un gerente general de una organización, está dispuesto a ensuciarse las manos cuando una maquina se ha atascado, y tratar de echarla a andar. Indudablemente Habrá ganado muchos puntos ante los ojos de los que lo observaron. Una acción así está proyectando el deseo de servir.
Actuar con entusiasmo, para tratar de ser útil a los demás, es altamente valorado. Tanto más, cuanto más alta sea la posición del líder. Dice un refrán popular: “Sirve, él sirve; y el que no sirve, no sirve”.
Por el contrario, la imagen del haragán, del perezoso del que se levanta tarde, de la persona lenta de pensamiento y lenta de reacción no produce ningún estímulo de admiración. Cuando el jefe o gerente de una empresa siempre llega tarde al trabajo por las mañanas. Cuando no se presenta puntual a sus citas, y cuando en general da la impresión de no tener el deseo de trabajar, está conduciendo a una clara invitación a sus subalternos, para que lo imiten.
Un líder que se da cuenta de la importancia de actuar con energía, sobre todo, en actividades que reflejen su interés por servir, habrá dado un gran paso en su lucha por fortalecer su liderazgo. El segundo paso es poner por obra el principio, de manera que el resto de personas lo vean haciéndolo.
Cuenta la leyenda que en la guerra civil de los estados unidos, una diligencia en la que viajaba un oficial, se atascó en el cruce de un río. El oficial se bajó y con el agua hasta los hombros y ayudó, al grupo de soldados que lo escoltaban a empujar el coche. Cuando salieron a la carretera, el sargento que dirigía la expedición le dijo: “Si así como es usted fueran todos los oficiales del ejército de la unión, no cabe duda que ganaríamos la guerra”. El oficial le respondió: “Espero que así actúen todos los oficiales bajo mi mando, Yo soy el general Grant, y vamos a ganar la guerra”. Este general Grant obtuvo la victoria final sobre los ejércitos del sur, y posteriormente fue presidente de los Estados Unidos.
Jesús fue un modelo de persona con disposición para servir. Una de sus últimas experiencias fue lavar los pies de sus apóstoles. También dijo “El que quiera ser el mayor en el reino de mi padre sea el servidor de todos”. No cabe duda que Jesús ha sido a través de los tiempos un gran líder.

Si una persona quiere aumentar su influencia sobre los otros, es de primera importancia que reflexione sobre los beneficios de actuar constantemente, con eficiencia y rapidez, en favor de las otras personas.