LA UNIÓN DEL GRUPO

Por Luis Melgar Carrillo. Tel 160 28 09:

La influencia que cualquier persona puede llegar a tener sobre un grupo crece, cuando un miembro proyecta el deseo para fortalecer la consolidación del grupo mismo. Actuar en favor de la unión del grupo significa encaminar las acciones, directa o indirectamente, para crear o fortalecer un espíritu de cuerpo. Este esfuerzo, ha sido ampliamente explotado por los líderes del pasado. Muchos líderes de la historia aglutinaron a los miembros, en torno a valores comunes, que habían detectado.
Los japoneses lo hicieron alrededor de un sentimiento de nacionalismo. Los alemanes en relación al concepto de la raza aria. Algunos equipos deportivos lo hacen en torno a los colores en su divisa. Los países alrededor de los emblemas patrios. En todos estos casos se trata de esfuerzos por unificar y por consolidar. Por identificar a las personas alrededor de valores comunes, y por ese medio unirlos.
El ser humano es gregario. Instintivamente se agrupa. Por esa razón en todas las sociedades se forman organizaciones. El propósito siempre es alcanzar beneficios mutuos. Una empresa privada es una asociación de hombres y de recursos para el logro de resultados. El propósito siempre ha sido que salgan beneficiados sus miembros. Los inversionistas recibiendo utilidades. Los empleados obteniendo un trabajo que les provea salarios.
Si una persona no obtiene beneficios por pertenecer a un grupo se va aislando hasta finalmente retirarse. Quienes permanecen es por que perciben que están obteniendo algún tipo de gratificación, que equivale a satisfacer algún tipo de necesidad.
El líder tiene la oportunidad de planificar, programar, organizar e implementar y controlar actividades, de manera que se alcancen los objetivos de la organización. Naturalmente este logro deberá incluir los objetivos individuales de los miembros. Estas actividades se optimizan cuando los miembros emprenden las acciones en que participan, mediante la cooperación mutua. El área de influencia del dirigente, aumenta con el fomento y fortalecimiento de esas relaciones de cooperación. Como se dijo, si mediante el logro de los objetivos se busca el beneficio mutuo de las personas que integran un grupo, cualquier acción que se encamine a su alcance, es de alta aceptación entre los miembros.
Quien dirige tiene la oportunidad de fomentar ese espíritu que conlleva la cooperación, también llamado espíritu de cuerpo. Lo puede hacer a través de actividades de tipo gregario. Poner a trabajar a los miembros, bajo el concepto de “equipo” es una manera de hacerlo.
Un equipo de trabajo supera el concepto de un simple grupo, en razón de que un equipo significa que las personas tienen un objetivo común, una estrategia para alcanzarlo y una conciencia de que es por medio de esfuerzos comunes, la manera como se pueden lograr. En un equipo todos y cada uno de los miembros apoyan los esfuerzos de sus compañeros en pos de lo que se quiere alcanzar.
Por ejemplo en un equipo de futbol cada jugador se esfuerza por tratar de meter goles en el campo contrario, y por evitar que se los hagan a ellos. Tener puesta la camiseta se ha simbolizado como el esfuerzo por ser parte de una maquinaria humana, organizada, para alcanzar un logro. En este esfuerzo, los entrenadores hacen énfasis en la estrategia de juego que facilite los resultados esperados.
Un jugador que no hace los esfuerzos suficientes para que el equipo gane, no está siendo parte activa de un verdadero equipo. Es probable que el entrenador al observar ese tipo de actitudes, tome la decisión de cambiarlo.
En un verdadero equipo, cada jugador está consciente de la labor que deben implementar el resto de compañeros. Un jugador que se esfuerza mediante un desgaste muscular y físico, por animar a sus compañeros, así como por visualizar en cada jugada, mejores caminos para doblegar al adversario, en esa proporción gana liderazgo. Los militares conocen esta labor de asociación, y la fomentan con el canto de estribillos que ayuden a fortalecer al equipo.
En una organización humana, por ejemplo, en una empresa de producción, los empleados que trabajan en ventas deben conocer a fondo lo que realizan los trabajadores de producción. De la misma manera estos trabajadores de producción deben entender lo que ejecutan en administración. Cada área de trabajo o departamento debe de estar suficientemente informada, para entender tanto lo que se ejecuta en otras dependencias de la organización, como las razones del porqué lo hacen así.
El dirigente gana liderazgo en proporción al fomento de la unidad en cada una de las dependencias. Implementar programas de capacitación, para que todos tomen consciencia de lo que se hace en otras dependencias, es parte de ese fomento. Es parte de lo que fortalece un espíritu de cuerpo.
Como contraparte cuando alguno de los miembros hace algún esfuerzo por desarmonizar al grupo, se puede asociar como un esfuerzo por desunir. En otras palabras son acciones para disociar. Un observador avisado puede entrever que son esfuerzos que conducen a la posibilidad de que no se alcancen los resultados. Por esa razón, son esfuerzos que obstaculizan el alcance de beneficios para los miembros.
Cuando los miembros perciben que alguna persona fomenta la desarmonía, comienzan a retirarle su apoyo. Ese apoyo será cada vez más frágil en proporción al esfuerzo que hayan percibido por desarmonizar. Aquellos que buscan el liderazgo, deberán tener mucho cuidado de no emitir chismes y desvalorizaciones para tratar de desacreditar o disminuir a los otros miembros del equipo.
Los grandes líderes siempre actúan emitiendo mensajes de edificación que fortalecen tanto lo que cada persona pueda sentir, como la consolidación del equipo. Hablar siempre bien de todos los compañeros, es un camino directo para tratar de fortalecer ese espíritu de cuerpo.