SOLO EL PUEBLO PUEDE SALVAR A LA UAN

POR: Roberto González Bernal

Las mafias universitarias, en aras de mantener sus privilegios y, desesperados porque no hayan cómo conseguir el dinero para que siga todo igual, han estado manipulando el interés genuino de los trabajadores en su exigencia de que se paguen salarios y prestaciones. Desde hace tiempo siguen la misma estrategia, desde la primera ocasión, hace cinco o seis años, cuando los académicos salieron a tomar el Boulevard Tepic-Xalisco también con la misma exigencia, solo que el rector era el prófugo Juanito López Salazar, resulta que los líderes de las mafias universitarias, para no verse rebasados por un movimiento autónomo, donde se plasmaba el interés genuino de los trabajadores por sus pagos de diciembre, tuvieron que sumarse a ellos y hasta encabezar una marcha a palacio de gobierno.
Lo mismo sucede hoy, solo que el único actor que ha cambiado es el rector y el nuevo líder del SPAUAN, Nachito heredero de Juanito Salazar y el nuevo líder del SPAUAN impulsado por Nachito. La misma gata nomás que revolcada. Ahora hicieron la huelga aprovechándose del interés genuino de los trabajadores porque se nos pague. Y lo mismo, hasta el rector y sus funcionarios se suman a esa huelga. Pero desde, entonces se les dijo que ni el gobierno del estado ni la federación les debían dinero. Pero como en ese entonces, su cómplice era el ex gobernador Sandoval, les siguieron dando dinero y siguió lo mismo. Ahora es diferente porque AMLO se las cantó directo: O se sanean o no hay dinero.
Como todos perfectamente lo sabemos, la corrupción, falta de transparencia y rendición de cuentas y la impunidad, son factores importantes que explican el hundimiento de la universidad en una severa crisis financiera. ¿Cómo resolver el problema? Reformando la ley orgánica con los siguientes puntos principales: Democracia como método fundamental para terminar de tajo con el esquema actual de poder universitario, ya no más un modelo de sectores cuyo predominio se basa en el uso clientelar del presupuesto, o sea en corrupción; Rendición de cuentas y transparencia para fincarles responsabilidades a quienes han cometido delitos con el dinero del pueblo dedicado a la educación universitaria y terminar con la opacidad y la impunidad que ha caracterizado a las mafias universitarias; Establecimiento de los principios de un nuevo modelo académico y, de manera transitoria, la creación de una junta de gobierno que sustituya al rector y sus funcionarios a fin de que inicien el proceso de saneamiento financiero terminando con privilegios y canonjías, pero además, finquen responsabilidades a quienes son responsables de la debacle financiera universitaria y den paso a la reglamentación que los universitarios debemos hacer en el marco de nuestra autonomía.
Me podrán decir que crear esa junta de gobierno es intromisión de los agentes externos en la vida universitaria. Nada más falso. Los “agentes externos” han estado siempre dentro de la vida universitaria. Pero, además, el CAMBIO ESTRUCTURAL que la UAN requiere no puede provenir de quienes quieren mantener las cosas igual. Ellos juegan al gatopardismo, juegan a la simulación. Adentro de la UAN solamente dirigen las cosas los líderes de los mal llamados sectores, esos que han hundido a la UAN en el pantano financiero que hoy se vive y que se refleja en que no nos pagan nuestros salarios y prestaciones. El impulso del cambio debe provenir de fuera. ¿de dónde? Del pueblo representado en sus poderes, es decir, que la única manera de rescatar a la UAN de las mafias es desde los poderes del estado, precisamente a través de una junta de gobierno que el pueblo representado en los poderes, determinen. A final de cuentas, la Universidad no es de los universitarios, es del pueblo. Solo el pueblo puede salvar a la UAN.
Esa junta de gobierno que provenga del pueblo representado en sus poderes, sólo sería transitoria para sanear financieramente la institución y coordinar el nuevo marco regulatorio que los propios universitarios decidan pero bajo las nuevas condiciones establecidas en esa nueva ley orgánica y que serían las decisiones del pueblo acerca de cómo debe caminar la UAN en el marco de su autonomía. Después del plazo transitorio que ahí se establezca, los universitarios, bajo un esquema plenamente democrático, despojados de los controles corporativos de los sectores, elegirían a sus autoridades y ratificarían o removerían a quienes han sido impuestos al margen de la comunidad universitaria.
Si el gobernador y el Congreso del estado actúan en esta semana en ese sentido, es seguro que el dinero de la federación para nuestros pagos se viene de manera inmediata. Estoy seguro de que esa reforma, presentada como compromisos legales ante las autoridades federales, permitiría destrabar el problema de los pagos del presente año y, al mismo tiempo, se regularizaría la vida universitaria y caminaríamos sobre los lineamientos establecidos por el presidente de la república basados en el combate a la corrupción, la transparencia y la rendición de cuentas
PD. El problema es saber si el gobernador Echevarría y mi siempre “agradecido y leal” amigo Polito Domínguez se animen a afectar a las mafias universitarias sabiendo que son sus socios políticos y a lo mejor los ocupan para el 2021 a fin de que apoyen a sus candidatos.