* También piden la cancelación
legal e inmediata de la obra

Por Gloria Leticia Díaz

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Opositores a la obra del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), en Texcoco, exigieron la “cancelación legal e inmediata de las obras relacionadas con el proyecto del nuevo aeropuerto, dentro y fuera del polígono”, así como la recuperación de la zona lacustre y la reintegración de los terrenos “despojados” a comunidades y ejidatarios.
En conferencia de prensa, representantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) y la Plataforma Organizativa contra el Nuevo Aeropuerto y la Aerotrópolis, fijaron su posición ante el resultado de la consulta ciudadana convocada por el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, en la que se rechazó la construcción del NAIM y se optó por la habilitación de la Base Aérea de Santa Lucía.
Los denunciantes puntualizaron que su rechazo al megaproyecto de Texcoco, “no es un aval al proyecto de Santa Lucía”, y que la decisión final debe quedar en manos de los pobladores de las comunidades que serían afectadas por la habilitación de la Base Aérea.
Portando machetes y paliacates rojos en sus cuellos, los integrantes del FPDT y de la plataforma urgieron al Poder Judicial de la Federación, al Tribunal Agrario y al Registro Nacional Agrario a resolver los procesos legales que han sostenido los ejidatarios contra el NAIM y las asambleas “amañadas” por las que se procedió a despojar a comunidades y a ejidatarios de terrenos para el megaproyecto.
Trinidad Ramírez, del FPDT, responsabilizó al presidente Enrique Peña Nieto; al gobernador Alfredo del Mazo; al secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, y al subsecretario Manuel Cadena, de cualquier represalia contra los opositores al NAIM.
De igual manera convocó a organizaciones civiles, comunidades y pueblos originarios al encuentro “Desde el lago: en defensa del agua, la tierra y la libertad”, para plantear estrategias sociales contra “la minería extractiva, el fracking, los megaproyectos, las eólicas, la defensa del agua, la tierra, el medio ambiente, la lucha en contra de la mal llamada reforma educativa y la presentación con vida de los desaparecidos”, entre otras demandas sociales.
“La lucha contra el aeropuerto en Texcoco no ha terminado aún, y la lucha por el rescate del lago apenas empieza”, dijo Ramírez tras advertir que continuarán en su exigencia “hasta que saquen todas sus máquinas y toda su basura, hasta que caiga su barda perimetral y recuperemos la hermosa vista de nuestro campo”.
Una vez anunciada la cancelación del NAIM, los opositores demandaron la restauración ambiental del lago de Texcoco a través de un programa de rescate hidrológico en el que participen los habitantes de la zona.
Asimismo, exigieron el diseño de un plan alternativo de desarrollo, elaborado por los afectados; la restitución de las tierras ejidales y de uso común “que fueron despojadas mediante prácticas fraudulentas y que actualmente se encuentran en litigios”, y la reconstrucción del tejido social.