.Por no molestar al gobernador en turno, están afectando a cientos de familias

Por: Verónica Ramírez
Tepic, Nayarit.- Miércoles 12 de septiembre del 2018.- Magistrados del Tribunal de Justicia Administrativa se encuentran sumidos en la ineptitud, y son omisos a resolver las demandas del pueblo por temor a ser corridos, así lo externaron permisionarios de taxis.
Los chambistas magistrados están cruzados de brazos y sólo atinan a cobrar el jugoso cheque que perciben ante la amenaza de ser destituidos por la forma en que arribaron a su encargo, procedimiento que aperturó el Congreso del estado.
Esta actitud agachona de los magistrados viene a dar al traste la Justicia Administrativa en el Estado, la cual de por si estaba ya en estatus de deplorable, derivado de que cuando arribaron “chambistas”, desconocían de plano la especialidad de la materia, siendo incrustados en esta segunda era del nuevo tribunal, por los  méritos mostrados en materia de sumisión, abnegación y lame botas al gobernador en turno, manifestaron.
Señalaron que permanecen en el cajón sin resolver por temor a causar el enojo del gobierno destaca decenas de denuncias interpuestas por permisionarios que acreditan haber adquirido mediante cesión de derechos, en la administración pasada sus permisos de taxi, documentándose que los mismos fueron obtenidos cumpliendo todos y cada uno de los requisitos de ley, por tanto fue que se les otorgó placas y tarjetas de circulación, incluso fueron relacionados en el padrón de permisionarios publicado mediante decreto administrativo en el periódico oficial del gobierno del estado, dándole con ello publicidad y autenticidad a dichos permisos.
A pesar de ello, a ocurrencia de los brillantes funcionarios de la administración toñista, determinaron que los mismos eran ilegales, dando la orden prepotente y arbitraria, clásica del funcionario mediocre, de no refrendar las unidades que tuviesen una antigüedad menor a tres años, afectando con ellos a cientos de familias que producto de un esfuerzo adquirieron sus permisos invirtiendo sus ahorros que oscilaron entre cien y ciento treinta mil pesos.
Bajo esta razón fue que decenas de permisionarios han recurrido ante los magistrados, demandando los actos arbitrarios que comete la Dirección General de Tránsito del Estado, solicitando además se les otorgue la suspensión del acto reclamado, esto es, se les permita circular mientras se resuelva el juicio, la que es negada pretextando una serie de barrabasadas.
El verdadero fondo de su negativa, según expresiones de los propios flamantes magistrados, es que no harán más resolutorios que hagan molestar al gobernador en turno, y que prefieren llevar la fiesta en paz, para tratar de distender el pleito que el congreso del Estado trae en su contra de desafuero.
Lo cierto es que resultan tan malos los pintos como los colorados con sus acciones, por un lado los recién llegados, soberbios y arbitrarios con afán de vengar al enemigo político; los otros aferrados al hueso, chambistas, tratando seguir mamando de la ubre del presupuesto público, el cual por cierto no es nada despreciable ya que su salario oscila en los 150 mil pesos mensuales, sin hacer su trabajo para no hacer enojar a sus nuevos patrones; mientras el ciudadano ofendido sufriendo los embates de uno y otro.